Archivos diarios: enero 29, 2014

SOBRE LA NOVELA “EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS”, de Leonardo Padura

El escritor camagüeyano José Rey Echenique me hace llegar esta nota que escribió a propósito de la novela “El hombre que amaba a los perros”, de Leonardo Padura. Le he dicho que mi blog comenta las cosas relacionadas con el cine cubano, pero él me ha desarmado con cierta facilidad: Padura ha sido guionista de varias películas, y la novela, a ratos, tiene mucho sentido cinematográfico. Así que no lo he pensado más, y decido compartir con los amigos su nota. Que al final Cine cubano, la pupila insomne quiere ser especie de café virtual con personas compartiendo los más diversos puntos de vista.

JAGB

EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS: EL PRECIO DE NO SER.

Por José Rey Echenique

Siempre he creído que mover grandes masas de personajes, a través del tiempo en una novela, tiene sus riesgos. Todos los que hayan leído La Guerra y la paz de Tolstoi, se darán cuenta de lo que digo. Mucho más cuando la narración esta comprometida, con el elemento histórico real y, en ocasiones, ocupa las parcelas del testimonio. La novela histórica no puede evitarlo, aunque no deberá nunca ceder fuerzas ante el testimonio. Los personajes, cuando han sido objetos de biografías y de exhaustivos estudios, por parte de los investigadores (que en todo momento tratan de apartarse de la ficción) devienen complejos mundos.

He decidido comenzar estas líneas de esta forma, porque no pude evitar sentir cierto sobresalto al adentrarme, no con poco escepticismo, en las páginas de la novela El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura, en su edición del año 2010, a cargo de la editorial Unión. Leonardo Padura, desde un primer momento decidió arriesgarse a novelar una figura tan conocida internacionalmente como Trosky. Una de las pesadillas de Iosiv Stalin, para quien, Trosky, representaba los peligros de un posible gobierno en la sombra. La historia es veleidosa y casi siempre oscura y la novela trata de hundir sus raíces en ese empedrado camino del infierno. Se impone que el autor posea una basta información acerca de lo que narra, para que dichas raíces no queden en la superficialidad, algo que sería lamentable en la presentación de la dramaturgia y del suspense. La novela se Padura tiene el acierto de no quedar nunca en esa superficialidad. Imagino que el autor haya dedicado largas horas al estudio de esa historia torcida, cruenta, avérnica que solo fue revelada al mundo, y no en toda su plenitud, luego de la muerte de Stalin, en el proceso de desestalinizacion protagonizado por Nikita Kuschev y que aparece en los informes generados por el XX Congreso del PCUS, los cuales figuran entre los textos mas importantes del siglo XX. Lee el resto de esta entrada