Archivos Mensuales: septiembre 2013

LA SIGNIFICACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL DEL CINE CASABLANCA (CAMAGÜEY, CUBA).

Finalmente he podido consultar el trabajo investigativo desarrollado en julio del 2010, por Dannia Calderón Sandi, Yaremis Viltre García, Anabel Lestayo González, y Amaya Rodríguez Medina, entonces estudiantes de la Carrera de Estudios Socioculturales de la Universidad de Camagüey.

Tienen toda la razón cuando en el primer párrafo de su investigación, titulada “La significación histórico-cultural del cine Casablanca en el período 1948-1960”, afirman:

Resultan muy escasas las investigaciones teóricas relacionadas con las instituciones culturales y con el conocimiento de los procesos culturales en nuestro país, de lo cual, por supuesto, no queda exento Camagüey”.

Agradezco muchísimo la lectura de este trabajo porque, comentarlo ahora, es una manera de llamar la atención (de nuevo) sobre el gran déficit de memoria histórica que ha tenido nuestra ciudad respecto a todo su acontecer relacionado con el audiovisual. El cine Casablanca está a punto de renacer con un nuevo perfil, y todavía no hemos logrado esclarecer algo tan básico o elemental como la fecha en que el inmueble comenzó a funcionar como eso que en el siglo pasado se conoció como “cine principal de la ciudad”.

Lo ideal sería que, en su segundo nacimiento, el futuro multicine Casablanca dejara constancia en alguna parte de su fachada de cuándo empezó a operar como eso de lo que forma parte de nuestro imaginario colectivo, y cuándo como lo que será reconocido en su segunda etapa. Dicho por lo claro: allí debería figurar una placa similar a la que ahora existe en el restaurante “La Isabela”, o en la sala-video “Nuevo Mundo”, la primera de su tipo construida en el país.

El cine Casablanca ha sido uno de los grandes colosos culturales de la ciudad. De allí la necesidad de que esta investigación se lleve a fondo con urgencia, si de veras queremos que su memoria no se pierda. Las autoras de este trabajo investigativo mencionan acciones indagatorias en torno a otras instituciones, como han sido las desplegadas por Pavel Revelo Álvarez sobre el Teatro Principal, Yuldis Márquez Díaz sobre el Teatro Avellaneda, y Disley Oramas Esquivel sobre el cine Guerrero.

Hay que leer todas estas investigaciones con una perspectiva de conjunto. De allí mi insistencia en que necesitamos crear un equipo multidisciplinario que estudie el fenómeno del audiovisual en Camagüey (su producción, distribución y consumo), no como algo meramente cinematográfico, sino como parte de una red de acciones vitales que en el fondo nos estaba revelando otras cosas.

Ir al cine Casablanca en el siglo pasado no era lo mismo que ir al cine Apolo. Detrás de las fotos y estadísticas a las que como investigadores tendríamos acceso, permanece intocado un universo de canjes simbólicos que es preciso describir e interpretar con más puntualidad. Las investigaciones que hagamos de todas esas instituciones que contribuyeron a modelar nuestras actuales maneras de mirar el mundo, en verdad no están haciendo referencia a un pasado ya remoto y muerto, sino que tienen la vista puesta en lo que aspiramos llegar a ser en un futuro.

Juan Antonio García Borrero

Cine alternativo cubano en cuatro universidades de EEUU

Mi querido amigo Francisco Puñal me hace llegar esta información, de la cual hace un tiempo hablamos en el blog.

Cine alternativo cubano en cuatro universidades de EEUU

(Una muestra de dieciocho películas independientes con un corte más alternativo producidas entre el 2004 y 2012)

Dieciocho filmes cubanos serán expuestos este fin de semana, del 27 al 29 de septiembre, en un festival de cine alternativo bajo el sugerente título de Submerged (sumergido) en el campus de la universidad Florida Atlantic, en Boca Ratón, Florida.

Sumergido: Festival de Cine Alternativo Cubano se presentará luego en la Rice University de Houston, Texas, en la Tulane University de Nueva Orleans y Princeton University en New Jersey.

El diario Palm Beach Post publica en su página digital una reseña citando a los organizadores del evento en la que dice que el festival se centra en películas “que tienen que ver con personajes, temas, puntos de vista y elementos formales no encontrados en la corriente convencional del cine cubano”.

Todos los filmes, precisa, han sido producidos en Cuba, pero se facturan a sí mismos como “otra cosa que la línea de propaganda de partido de la era de la Guerra Fría auspiciada por el gobierno. Cuán libre es esa expresión es algo que solo los curadores del festival pueden responder”.

Las películas fueron escogidas por el crítico de arte Dean Luis Reyes, profesor visitante de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio, quien dijo en entrevista reciente con la revista OnCuba que “Básicamente se están preguntando qué paso después de clásicos como Lucía (1968) y Memorias del subdesarrollo (1968). Con esta muestra buscamos jerarquizar esa área de nuestro audiovisual, establecer una posible ruta crítica de lo que se ha realizado entre el 2004 y el 2012”.

También contribuyó a hacer la selección el joven director de cine cubano Miguel Coyula, quien presentará en el festival su filme Memorias del Desarrollo (2010).

La muestra incluye Model Town, El patio de mi casa , La piscina, The Illusion, La segunda muerte del hombre útil, Revolution, Reconstruyendo al héroe y Seres extravagantes entre otros filmes.

El Post destaca que ha habido un renovado interés por los filmes cubanos luego del premiado debut de Una Noche en el Festival de Cine Tribeca, una película rodada en la isla “por un director británico con actores cubanos inexpertos y que pinta una versión de la vida real de Cuba sin mensaje patriótico-político”.

ME INTERESA EL EJERCICIO DEL PENSAMIENTO

En estos días he estado revisando trastos de lo que llamo “la egoteca”. La egoteca es esa carpeta que uno tiene que tener a mano porque en asuntos académicos la burocracia suele ser más exigente y fastidiosa que la que funciona en la vida común. Lo cual ya es mucho decir. Así que hay que conservar todos los documentos que acrediten que has hecho o escrito esto o aquello, en tal año, en tal lugar.

Revisar todos esos archivos me ha reportado, no tanto nostalgias, como la impresión de reencontrarme con un extraño. ¿Así que ese era yo hace quince o diez años?, me pregunto no pocas veces azorado. Por otro lado, cuando se ha tratado de entrevistas o cuestionarios respondidos, ha sido también la posibilidad de reencontrar a quien lo propició. Como es el caso de este pliego de preguntas y respuestas que hace ya casi quince años construyó el poeta y buen amigo Osmany Oduardo Guerra.

Releerlas me devolvió de golpe a aquel evento de poesía en que participamos en Colombia (el municipio de La Tunas). Mi hermano Carlos Esquivel, uno de los escritores más grandes que tenemos en este país (y no hablo solamente del tamaño físico) se empeñó en que yo participara en aquel encuentro, hoy para mí memorable. Gracias, Osmany Oduardo. Ya ves que sigue siendo imbatible la persistente complicidad de la memoria.

Juan Antonio García Borrero

ME INTERESA EL EJERCICIO DEL PENSAMIENTO

"No me interesa que me encasillen ni en el grupo de los críticos ni en el de los creadores. A mí me interesa el ejercicio del pensamiento, que puede ser común en ambos sectores, como lo fue en la época que Alfredo Guevara, Julio García Espinosa o Titón, entre otros, que se empeñaron en fundar una imagen fílmica nacional lo suficientemente perdurable". Entrevista con el crítico de cine Juan Antonio García Borrero, Premio Nacional de la Crítica Literaria.

Osmany Oduardo Guerra | La Habana

En Las Tunas hay un municipio que se llama Colombia. Allí nací yo y allí habita Carlos Esquivel, uno de los escritores jóvenes más importantes de la literatura cubana actual. Pero una de las satisfacciones más grandes que me ha brindado ese municipio, además de mi nacimiento y de tener allí a varios familiares y la amistad de Carlos, es que en ese lugar conocí a Juan Antonio García Borrero. Yo había escuchado hablar de él como uno de los críticos de cine más representativos del país y había leído algún artículo suyo en cierta revista. Entonces lo imaginé alto y fornido, canoso y barbado, descripción que no se aviene con ese personaje delgado y frágil y tímido. En aquel Festival entablamos una amistad que le agradezco infinitamente a Carlos. Por eso, cuando supe que su libro había sido uno de los ganadores del Premio de la Crítica Literaria me alegré muchísimo y me prometí esta entrevista. Lee el resto de esta entrada

NUEVAS PUBLICACIONES RELACIONADAS CON EL CINE CUBANO

Hacía rato no realizaba un viaje a La Habana como este: tres veces más tiempo en la carretera que en la ciudad. Pero valió la pena, pues de paso me traje nuevas publicaciones que fui leyendo durante el regreso, y que ahora recomiendo con gran fervor. Se trata de las revistas Cine Cubano 187 y 188, y La Gaceta de Cuba Nro. 4 (Julio-Agosto/ 2013). Todavía no tenemos fecha para la presentación que queremos hacer de ellas el próximo mes en Camagüey, pero desde ya las recomiendo.

“EL REY DE LA HABANA”, de Pedro Juan Gutiérrez, al cine

Esta noticia que me da a conocer Francisco Puñal me ha alegrado de inicio el día. La primera vez que leí “El rey de La Habana” me parecía que estaba viendo una película (lo mismo me pasa con “Hombres sin mujer”, que ese gran director que es Juan Carlos Cremata, ha anunciado que llevará a la pantalla). No sé si a Pedro Juan Gutiérrez algún director del patio le habrá propuesto la adaptación de su novela, pero Villaronga no está nada mal. Es un narrador nato, como el cubano. Y ya estoy loco por ver qué saldrá de allí.

El español Agustí Villaronga rodará ‘El rey de La Habana’, de Pedro Juan Gutiérrez

EFE – Barcelona | 20 Sep 2013

El director español Agustí Villaronga rodará a partir de la próxima primavera una nueva película, El rey de La Habana, basada en la novela homónima del escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez, informa Europa Press.

El filme se desarrolla en el barrio de Centro Habana, y trata las tragedias, anhelos y desencantos del ser humano, “todo aderezado con buenas dosis de humor y ron”.

El rey de La Habana relata la vida de Reinaldo, un adolescente recién escapado de un correccional, que se lanza a las calles de la capital cubana durante los años del Período Especial.

El hilo central de la película es la historia de este joven de pocos escrúpulos que, de forma trágica, se enamora de Magda, otra superviviente como él, con al que vive una historia de amor imposible, marcada por el sexo, la ternura y el desencanto. El afán de Reinaldo por formar una familia corriente y encontrar la paz que anhela desde niño, chocará con la inestabilidad y pobreza que se vive a su alrededor.

Según Filmax, empresa que distribuirá la película en España y se encargará también de las ventas internacionales, Villaronga vuelve a la gran pantalla ―después del éxito de Pa Negre y la miniserie Carta a Eva― de la mano de Luisa Matienzo, productora del largometraje, que en 2011 ganó la Concha de Oro por la película Los Pasos Dobles, de Isaki Lacuesta.

Pedro Juan Gutiérrez es considerado uno de los escritores más singulares de América Latina. Comparado por la crítica internacional con Charles Bukowski y Henry Miller, saltó a los circuitos internacionales con Trilogía sucia de La Habana (Anagrama, 1998), publicada en más de 20 países y traducida a 18 idiomas. Asimismo, ha escrito más de una veintena de libros de poesía, cuento y novela, entre ellos, la novela El Rey de la Habana (Anagrama, 1999).

Agustí Villaronga posee una larga trayectoria cinematográfica. Su película, Pa Negre se convirtió en el gran éxito de 2010. Con ella consiguió innumerables premios, entre los que destacan nueve Goyas, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión. También fue la película candidata para representar a España en los Oscar, así como Premio Nacional de Cinematografía 2011.

Otros títulos aclamados de Villaronga son Aro Tolbukhin, en la mente del asesino; El mar, 99.9; El niño de la luna, y Tras el cristal.

Está previsto que el rodaje de El rey de La Habana comience durante la primavera del próximo año y se prolongue durante ocho semanas en el corazón de La Habana.

HUGO ASSMANN: HACIA UNA SOCIEDAD APRENDIENTE.

En marzo del 2003 me invitaron a curar una muestra de cine cubano alternativo en la ciudad de Piracicaba, perteneciente al estado de Sao Paolo (Brasil). El año anterior había tenido la suerte de que me publicaran en el Festival de Huesca (España) el libro “Rehenes de las sombras (Ensayos sobre el audiovisual cubano que no se ve)”, y una de las compatriotas residentes en ese entrañable lugar (la actriz Aimé Gavilondo) les propuso a los organizadores de aquella Mostra de Cinema Ibero-Americana la posibilidad de insertar un ciclo de cine cubano diferente a lo que por lo común se hacía (se hace todavía). Mencionaron mi nombre, y gracias a ella, y a Roberval Duarte (realizador y director de programación del evento), pude conocer Piracicaba, y también esa maravillosa ciudad que es Río de Janeiro.

La estancia en Piracicaba, aunque breve, fue espléndida, sobre todo por el calor humano que recibí. La ciudad, de hecho, a veces me recordaba a Camagüey. Nada que ver con el agitado Sao Paulo, o con Río de Janeiro, una de las grandes ciudades que he tenido la suerte de conocer, y que más me ha marcado, para bien. En Río de Janeiro uno puede respirar todo el tiempo ese aire de metrópolis sensual; Piracicaba, en cambio, parece tan introvertida como Camagüey, lo cual lo puede decir todo a su favor, o tal vez no, pero que en mi caso me convierte en su cómplice incondicional.

Sin embargo, lo que me ha empujado a escribir este post no es tanto el recuerdo de la muestra de audiovisual cubano que organizáramos en la fecha mencionada, como al gran pensador que en esa oportunidad tuve el privilegio de conocer personalmente: el teólogo y sociólogo Hugo Assmann (1930-2008). Lee el resto de esta entrada

GUSTAVO ARCOS SOBRE EL CONSUMO AUDIOVISUAL EN CUBA

Gustavo Arcos comparte con los amigos del blog esta entrevista publicada en la revista “Somos jóvenes”.

Breves apuntes a partir del diálogo de Somos Jóvenes con el especialista en medios audiovisuales y profesor del Instituto Superior de Arte, Gustavo Arcos.

Por Pavel López Guerra
Foto: Wildy

¿Quién le pone el cascabel a mi USB?

SJ: El siglo XXI ha premiado al contexto cubano con un flujo informativo acelerado, gracias al impacto de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. La política del Estado destinada a regular el consumo cultural de la juventud se ha puesto en jaque. ¿Qué opinión le merece tal situación?

GA: “La política cultural en Cuba está en sintonía con el tipo de Estado que tenemos: un Estado socialista que hasta el día de hoy ha controlado los medios masivos de difusión con un enfoque centralizado a partir de la creación del Ministerio de Cultura en 1976.

“Sin embargo, los tiempos han cambiado; no estamos en los años 70. La manera en que ‛consumimos’ la cultura es radicalmente diferente a como se hacía 20 años atrás. En el presente, niños, jóvenes y ancianos cuentan con la posibilidad de acceder a múltiples dispositivos a través de los cuales también fluye la información.

“Ahora mismo muchos pueden tener en su propia casa los servicios de venta o alquiler de audiovisuales que llegan hasta su puerta gracias a terceras personas; materiales que han sido bajados de Internet o del satélite; que se pueden almacenar en una memoria flash o en la computadora e irse replicando de mano en mano.

“No se necesita ir a un cine, ni esperar a que la radio o la TV los incluyan en su programación. De la inabarcable amalgama de películas, shows, musicales, animados, eventos deportivos, juegos que circulan, el individuo determina qué, cómo y en qué tiempo consume el producto artístico. Es decir, puede diseñar su propio ‛placer’. Lee el resto de esta entrada

EL CINE CASABLANCA DE CAMAGÜEY

He estado buscando información sobre las fechas exactas en que fue construido el cine Casablanca de Camagüey, pero no encuentro nada sólido. Por suerte acaba de llegar a mi oficina una estudiante de la Universidad de la ciudad, que ha elegido a esta institución cultural como objeto de estudio de su tesis de graduación en Estudios Socioculturales, y es posible que en unos días pueda publicar en el blog un trabajo investigativo desarrollado por tres jóvenes graduadas que ahora pasan su período de adiestramiento en el Centro Provincial de Cine.

El Casablanca ha sido uno de los grandes colosos culturales de la ciudad de Camagüey. De los de mi generación, ¿quién no recuerda aquellas “colas” que en los años setenta y ochenta doblaban Lope Recio, y paraban el tránsito de los vehículos en la calle Ignacio Agramonte? Pero su tremendo impacto entre los lugareños viene de más atrás, con aquellos estrenos fabulosos de los años cincuenta.

Aunque ese impacto no estaba relacionado únicamente con el cine. Si no, pensemos en el concierto de Lecuona, acompañado de Esther Borja y la soprano Rosaura Biada, en 1953. O la presentación de Pedro Infante con el conjunto musical de México “El mariachi Vargas” ese mismo año. Por eso es que es tan importante rescatar su historia, y grabarla en la memoria de sus libros oficiales, más ahora que su inminente reapertura como Complejo Audiovisual le estará concediendo un nuevo perfil, más ajustado a los tiempos que corren, y se corre el peligro de que todo quede en el olvido ante la novedad.

Invito a los amigos que tengan imágenes, documentación relacionada con este cine, o con los otros que existían en la ciudad, a contribuir con información al Centro de Documentación del Audiovisual que pretendemos conformar, como parte de los servicios a la comunidad que se supone brinden las instituciones que estén en ese tramo que hoy reconocemos como “la calle de los cines”.

JAGB

PRODUCCIONES DIGITALES DEL ICAIC: LA MUERTE DE UN BURÓCRATA y FRESA Y CHOCOLATE.

Hoy en día un DVD es mucho más que el soporte físico donde podemos encontrar almacenada una película. El cinéfilo del siglo XX, ese que creció en medio de las proyecciones cinematográficas ante una pantalla inmensa, jamás pensó tener al alcance de sus manos, retenidas en estos discos con gran capacidad de almacenamiento, esas imágenes y sonidos que han terminado modelando nuestras actuales maneras de comportarnos.

Si es real que los antiguos cines van perdiendo protagonismo dentro del horizonte de expectativas de aquellos que gustan consumir historias audiovisuales, no es menos cierto que ese consumo audiovisual se ha multiplicado. Ahora la gente ve más películas que antes, más series, más telenovelas, solo que ese consumo se ha replegado hacia la zona doméstica, debido a la revolución que vienen propiciando las nuevas tecnologías. Y el DVD es, por el momento, un producto que entre los cinéfilos y coleccionistas de películas cada vez cobra mayor prestigio.

Atendiendo a estos nuevos escenarios, el ICAIC, a través de su Grupo de Producciones Digitales, viene enriqueciendo un catálogo que ya cuenta con varias cintas cubanas digitalizadas. En esta ocasión están anunciando la salida de La muerte de un burócrata y Fresa y chocolate, ambas de Tomás Gutiérrez Alea.

El contenido en los dos casos no puede ser más atractivo. Con La muerte de un burócrata, podremos encontrar la película, selección de escenas, subtitulajes

al español, inglés, francés, alemán, italiano y portugués, biofilmografías de Gutiérrez Alea, Salvador Wood y Silvia Planas, premios, galería de fotos, tráiler, y selección de críticas y comentarios. Lo mismo encontraremos en Fresa y chocolate, aunque en las bio-filmografías, como es lógico, tendríamos las de Titón, Jorge Perugorría, Vladimir Cruz y Mirtha Ibarra. Además de ello, dentro del estuche encontraremos un suelto con el cartel de cada una de las películas, y unas palabras de presentación que, en este caso, los productores de los DVD han tenido la gentileza de pedírmelas a mí.

Comparto con ustedes el par de fragmentos que seleccioné de la biografía aún inédita de Titón.

LA MUERTE DE UN BURÓCRATA[i]

Por Juan Antonio García Borrero

La muerte de un burócrata obtuvo una excelente recepción desde la primera vez que se exhibiera al público el 24 de julio de 1966. Ese reconocimiento unánime en parte era predecible, debido a que los inmensos problemas generados por la burocracia en aquellos primeros años de Revolución, a lo largo y ancho de la Isla, habían obligado al propio Fidel a calificar en un acto público al burocratismo como “el espíritu pequeñoburgués en el Estado proletario”. Nadie se salvaba de los voraces tentáculos de esos seres omnipresentes que, parapetados detrás de un infranqueable buró, se las arreglaban para, como dice el dicho, encontrarle a cada solución diez problemas. Lee el resto de esta entrada

HUMBERTO EN LA PROXIMIDAD DE LA LONTANANZA

Desde hace algún tiempo intento aproximarme a la Historia del cine cubano, no desde el conjunto de sus películas (que sería la manera tradicional de organizar el relato), sino desde las ideas y tensiones que originaron la existencia de cada uno de esos filmes. Y en algunos casos, su no existencia, o su censura más solapada.

La historiografía al uso apela a esa metafísica de la presencia que nos habla de lo que ha conseguido llegar a las pantallas. Y desde allí se establece todo tipo de jerarquías. Pero la vida, lo sabemos, no es lo que la cultura ha logrado articular de una manera más bien armónica. La vida es lucha constante, pugnas eternas. Lo que sobrevive en este tipo de Historia al uso es lo que los poderes, en cada caso, han terminado legitimando en franca exclusión de lo que no se ajusta a sus intereses. Habría que rastrear, pues, no en la identidad declarada por esos poderes, sino en las pugnas que tuvieron lugar antes de que se llegara a imponer ese teórico estado de consenso.

Recuerdo haber comentado con Humberto Solás parte de estas tesis mientras participábamos en un festival de cine en Benalmádena. Sobre todo porque me intrigaba, por ejemplo, la relación intelectual que debieron establecerse, en la vida real, en la cotidianidad, entre Solás y Gutiérrez Alea.

En realidad sabemos muy poco de esas tensiones creativas que podrían haberse establecido, a lo largo de sus existencias, entre estos dos creadores. ¿Cuánto de Titón hay en la obra de Solás, pero no como asimilación dócil, sino como debate silencioso?, ¿y cuánto de Solás no podría haber en esa puesta en escena tan cuidadosa que es La última cena?

Estas son ideas que llegan a mi cabeza hoy, justo el día en que se cumplen cinco años de la desaparición física de Humberto Solás. Cinco años, y sigue provocándonos, como Titón, como Alfredo, y todos los demás…

Juan Antonio García Borrero