Archivos Mensuales: julio 2013

PAUSA

Durante el mes de agosto el blog tendrá un largo receso. Le deseamos a todos los amigos disfruten de las vacaciones que por estas fechas se acostumbran a tomar. Abrazos a todos.

Convocatorias: 1ra. MUESTRA NACIONAL DE CINE y REGISTRO DEL GUIONISTA AUDIOVISUAL

1ra. MUESTRA NACIONAL DE CINE (Del 2 al 6 de octubre 2013)

(Tomado del Boletín Señales)

El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos convoca a los creadores audiovisuales cubanos a la 1ra Muestra Nacional de Cine, que se realizará en La Habana, del  2 al 6 de octubre de 2013.

Abierta a la ficción, el documental y el animado, la Muestra Nacional de Cine  aspira a la inclusión de las obras producidas por realizadores de cualquier edad residentes en el país, como espacio para la exhibición y el debate entre creadores, especialistas y el público.

La Muestra se propone defender la jerarquía artística del cine cubano en un evento diseñado con máxima austeridad financiera y alta dimensión cultural.

En su primera edición, la Muestra Nacional de Cine no convocará una sección competitiva.

Las inscripciones se harán en la oficina de Creación Artística en el 5to piso del edificio ICAIC entre las 9:00 am y las 4:00 pm de lunes a viernes. La convocatoria cierra el venidero 31 de julio.

BASES

 1. La Muestra Nacional de Cine convoca a obras realizadas por creadores de cualquier edad residentes en el país,  con filmes de ficción, documental y animados.

 2. Para asegurar que la Muestra exhiba producciones recientes, solo se aceptarán obras producidas en  los años 2012 y 2013

3. El plazo de admisión para la inscripción y la entrega de las obras se abre desde  el 1 de julio hasta el 31 de julio de 2013. La inscripción estará a cargo de los productores de las obras. Tanto la inscripción, como la entrega, se realizará en la Oficina de Creación Artística, 5to piso del Edificio ICAIC.

 4. El formato de entrega de las obras puede ser DVD, Blue-Ray, o DVCAM.

 5. Un Comité de Selección decidirá las obras que, sin límite de número, género, tema y duración,  y solo por su nivel de calidad, participarán en la Muestra.

 6. Las obras se exhibirán en los cines Chaplin y Yara. De acuerdo a la cifra de obras inscritas, la programación puede extenderse a otras salas. Se estimulará el debate de obras con el público.

Paralelo a las exhibiciones de las obras, la 1ra. Muestra Nacional de Cine convoca al Concurso Nacional de Guiones de Cine. Las bases para la participación estarán definidas en un Reglamento específico. Lee el resto de esta entrada

ROBERTO MIQUELI IN MEMORIAM (1926-2013)

Hoy, en la madrugada del 24 de julio, falleció otro de los grandes del cine cubano. Su nombre nunca ocupó las primeras planas de los periódicos cuando se ha hablado de nuestro audiovisual. Toda su vida trabajó en eso que otras veces he llamado “oficios invisibles del cine cubano”, pero allí queda una carrera brillante que se inicia como escenógrafo en Ángeles de la calle (1953), de Agustín P. Delgado, e incluye, ya en la etapa revolucionaria, labores desplegadas (también creando efectos especiales) en filmes como Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea; La muerte de un burócrata, de Gutiérrez Alea (1966), El bautizo, de Roberto Fandiño (1967), Lucía, de Humberto Solás (1968), El brigadista, de Octavio Cortázar (1977), o Cecilia (1981), de Humberto Solás, entre otras.

En el año 2007 Roberto Miqueli vino a Camagüey y participó en el Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica celebrado aquel año. No pude conocerlo personalmente, pues me encontraba viviendo en España en esas fechas, pero a raíz de lo que me contaron que sucedió en ese encuentro escribí un post que quisiera compartir una vez más con los amigos del blog, como homenaje a su memoria.

Juan Antonio García Borrero

ESCRITO EN CIRÍLICO: EL IDEAL SOVIÉTICO EN LA CULTURA CUBANA POSNOVENTA, de Damaris Puñales-Alpízar.

Gracias a la gentileza de su autora, comparto con los amigos del blog un fragmento del apasionante libro escrito por la académica Damaris Puñales-Alpízar (Matanzas, Cuba, 1971). Licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana (1994), actualmente enseña cursos sobre literatura, cine y cultura caribeña en la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio).

Según la poeta y ensayista Laura Ruiz Montes, “Escrito en cirílico. El ideal soviético en la cultura cubana posnoventa”, da cuenta de lo sucedido a niveles precisos y también se escurre por los intersticios para mostrar a la contemporaneidad los lazos bajo la grieta, el camino que va de lo impuesto a la relación natural”.

Estuve tentado de abusar de la confianza y pedirle a Damaris que me enviara los capítulos dedicados a examinar la impronta de lo soviético en el audiovisual cubano, que son bien interesantes, pero como la idea es promover la existencia de este libro editado por la Editorial Cuarto Propio (Chile, en diciembre de 2012), pues aquí les dejo con este fragmento del capítulo II, que puede dejarnos una idea bien clara del rigor y la voluntad de provocar que impregna a la totalidad del volumen.

Juan Antonio García Borrero  

NIEVE SOBRE LA HABANA: HUELLAS SOVIÉTICAS EN LA CUBA LITERARIA POSNOVENTA (Fragmento)

La influencia de las más de tres décadas de presencia soviética en la isla desde los sesenta y hasta el fin de la Unión Soviética, a principios de los noventa, comenzó a ocupar un espacio importante en el debate sobre la cultura cubana tras el derrumbe del socialismo soviético. Producida desde una visión posutópica y apática e insertada ahora en la dinámica del mercado, la cultura cubana de los noventa en adelante eclosiona a partir de una variedad temática hasta entonces vetada o relegada, y comienza también a reconfigurarse dentro de un sistema literario sin precedentes. En esta nueva realidad, la publicación de obras literarias no depende (únicamente) del gobierno cubano, sino que forma parte de una dinámica de mercado hasta entonces desconocida en la isla.

Los más de treinta años de amistad “inquebrantable”[i] entre la Unión Soviética y Cuba, desde el triunfo revolucionario en 1959 y hasta la desintegración del campo socialista en los noventa, propiciaron la formación de una subjetividad histórica y social más ligada a lo soviético, en general, que a lo latinoamericano. El relativo aislamiento en que vivió Cuba a partir de los sesenta[ii] reforzó la dependencia económica, política y afectiva cubana respecto al campo socialista, y a la Unión Soviética en particular. Esta subjetividad[iii] producida por la influencia socialista aflora en la producción cultural cubana a partir de los noventa, cuando deja de existir la Unión Soviética.

Tan alejadas geográfica y culturalmente, Cuba y la ex Unión Soviética comparten una historia común que, de cierta manera, hace parte de la identidad cubana. Palabras rusas como tavarich, konietz, spasiva, no solo son reconocidas fácilmente por cualquier cubano, sobre todo para los educados entre los años sesenta y los ochenta del siglo XX, sino que también están presentes como huellas fósiles en muchas de las obras literarias producidas por los cubanos a partir de los noventa. Estos vocablos rusos han formado parte del habla cotidiana de la isla, a la que se incorporaron mediante la educación formal, a través de los currículos académicos que privilegiaban la enseñanza de la lengua y la literatura rusas; la educación no formal, a través de programas de radio y de televisión que promovían el aprendizaje del ruso desde la década del setenta, y las presentaciones del Ballet Bolshoi en La Habana; y la educación sentimental, a través de los dibujos animados soviéticos, las películas y series televisivas, el circo soviético en la Ciudad Deportiva, los juguetes infantiles, la leche en polvo o las frutas enlatadas. Lee el resto de esta entrada

LA DISTANASIA DEL CINE

Conceptualmente, la distanasia, según el DRAE,  es el “tratamiento terapéutico desproporcionado que prolonga la agonía de enfermos desahuciados”.

Para mí el cine (entendido como aquella práctica que era capaz de generar, a través de dispositivos únicos – hablo de un proyector, una gran pantalla, y una gran sala oscura- una suerte de hipnosis colectiva), ya está muerto. En tal sentido, debo confesar que todo intento de prorrogar su hegemonía simbólica me parece una variante bastante prosaica de distanasia (lo opuesto a lo que sería una eutanasia capaz de reportarle una muerte a la altura de la dignidad que ha gozado en su tiempo de vida).

El hecho de que el cine (en el sentido que aludí antes) ya esté muerto, o al menos no goce de la vitalidad de antaño (eso lo dice el público que deserta de la experiencia en masa, no yo), no le resta un ápice de importancia a su legado humanista, y a lo que sigue significando en nuestras vidas su aparición y maneras de diseñarnos durante todo un milenio el sentido de nuestras existencias. Lee el resto de esta entrada

MEMORIA Y CONSUMO AUDIOVISUAL EN CAMAGÜEY: ALGUNAS IDEAS PARA EVITAR EL OLVIDO HISTÓRICO.

Es muy gratificante advertir cómo en los últimos tiempos ha crecido el número de investigaciones desarrolladas en Camagüey que se relacionan con el cine en esta localidad. Tesis que hablan sobre los teatros Principal y Avellaneda, el cine Guerrero, el cine-club de creación “Charlot”, o la bóveda de 16 mm que todavía se atesora por parte del Centro Provincial del Cine, permitirán que en un futuro este segmento de nuestra historia no se desvanezca en la nada.

A diferencia de otras expresiones artísticas, el cine no nació ni se desarrolló con la pretensión de ser reconocido como arte. Y de hecho todavía hoy, el grueso de las películas que se producen no persigue ese estatus. Lo que interesa es producir un material audiovisual que cumpla con las expectativas de un público mayoritario que aspira a, por un rato, olvidar la dura realidad. Y como es el uso industrial (ajeno por completo a la previsión culturológica) el que va conformando su ciclo de vida, por lo general el grueso de las películas terminan extinguidas en su propio fuego. ¿Cuántas películas cubanas del período silente no se perdieron para siempre, luego que productores, distribuidores y exhibidores se ocuparan tan solo de explotarlas en lo comercial?

El hecho de que los Estados tomaran cartas en el asunto, y surgieran las Cinematecas (y todos esos sucedáneos institucionales que buscaron con igual ímpetu preservar el patrimonio audiovisual de cada nación) no ha resuelto todavía el problema de la conservación de ese capital simbólico, y mucho menos su interpretación rigurosamente científica. Esta insatisfacción se nota mucho más cuando se vive en una provincia del Tercer Mundo, alejado de las grandes capitales, que disponen de recursos, bibliotecas, o acceso directo a las obras. Para aproximar la esencia de este post al entorno que me toca, preguntaría: ¿cuántas películas realizadas por camagüeyanos no se habrán perdido en todo este tiempo en que el cinematógrafo hiciera su aparición por estos lares? Lee el resto de esta entrada

ITALIA EN CUBA; CUBA EN ITALIA

Me enteré tarde de la noticia: Julio García-Espinosa recibió la Condecoración Oficial de la Orden de la Estrella de Italia.

Es una noticia que retiene mi atención y me alegra muchísimo, no solo porque en lo personal siga viendo en García-Espinosa a uno de los pensadores más incisivos que ha tenido el cine cubano (y además, no menos importante, un amigo), sino porque precisamente a principios de este año, los de la “Cátedra Tomás Gutiérrez Alea” hablábamos en Camagüey de la posibilidad de conformar un grupo de trabajo que impulsase la investigación de las relaciones cinematográficas que han tenido lugar entre cubanos e italianos.

Como es fácil presumir, tomando en cuenta la existencia en nuestra ciudad de esa Cátedra, todo surgió a partir de esa circunstancia histórica que posibilitó que Julio y Titón coincidieran como estudiantes en el Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma.

Y es que faltan tantas cosas todavía por estudiarse de lo que significó para el posterior cine revolucionario esa estancia de los dos cubanos en aquel lugar. Es decir, se sabe lo que ambos han contado en diversos artículos y entrevistas, pero faltaría indagar en la impronta que no se deja apresar en los documentos escritos, o en las fotos que se recuperan, aún erosionadas por el tiempo.

Hablo de la huella sutil que va quedando en el camino, invisible, pero a la vez, imborrable. Como esas marcas de carmín que ya no existen, y sin embargo, uno no puede dejar de verlas.

Juan Antonio García Borrero

ENTROPÍA (2013), de Eliecer Jiménez

Según Antonio Enrique González Rojas, en este documental “Aboga Eliecer con Entropía por una dimensión más ecuménica, compleja y por ende más completa de lo nacional, de la nación, sin pretender la ingenua pseudo-objetividad del periodista chato”.

ENTROPÍA: FRAGMENTOS COHERENTES DE UNA HISTORIA FRAGMENTARIA

Por: Antonio Enrique González Rojas

Básicamente, puede definirse como un gran collage el vertiginoso proceso que es la recepción y aprehensión humana de las realidades circundantes, a partir de la articulación de modelos cosmovisivos basados en la resignificación de todos los textos y contextos con los cuales dialoga, reconnota partir de sus referentes previos para finalmente engarzar los nuevos elementos apropiados en el siempre inacabable y dialéctico mapa perceptual. La comprensión del mundo resulta entonces una gran fragmentación, una verdadera deconstrucción de lo externo e inabarcable a favor de la reconstrucción íntima, según las lógicas seguidas o articuladas a voluntad por cada homo sapiens.

El documental o ensayo visual intitulado Entropía (2013), concebido por el joven realizador camagüeyano Eliecer Jiménez, merecedor de los galardones al Mejor Documental y el Gran Premio del recientemente celebrado XI Festival del Audiovisual Por Primera Vez, en Holguín, precisamente expone los muy personales senderos preceptivos del creador de marras en su intenso diálogo-controversia con el devenir sociopolítico cubano de último minuto desde el collage raudo, donde las imágenes y sonidos concretamente nacionales, muchos elaborados a priori por realizadores contemporáneos de Eliecer, son mixturados con muchas otras imágenes, sustraídas de mil y una áreas de sentido que convergen/frisan/agreden/influyen/atiborran su mente. Lee el resto de esta entrada

PEDRO NOA SOBRE “EL PERFECTO NEOANALFABETO Y OTRAS BLOGUERÍAS”

Voy a reiterar lo mismo que hace algún tiempo escribí en el blog, a propósito de la presentación de El perfecto neoanalfabeto y otras bloguerías en el Centro Cultural Fresa y chocolate: como autor me siento sumamente complacido con lo que hasta ahora se ha escrito sobre el volumen, pues no siempre los libros consiguen llamar la atención de quienes reseñan; y mucho menos provocar meditaciones que vayan más allá de la información epidérmica, como ha ocurrido con José Raúl Gallego y Justo Planas.

Ahora tendría que sumar este conjunto de reflexiones del investigador del cine cubano Pedro Noa, donde encontramos reparos que bien valdría la pena retener, en tanto enriquecen los planteamientos iniciales del libro.

Al fin y al cabo, si asumimos como cierta  la convicción borgeana de que hay que vivir más orgulloso de lo que se ha leído, que de lo que se ha escrito, tendríamos que entender que un libro no debería ser más que el punto de partida de algo en permanente construcción colectiva.

JAGB  

EL PERFECTO NEOANALFABETO Y OTRAS BLOGUERÍAS

Por Pedro R. Noa Romero

El perfecto neoanalfabeto y otras bloguerías es el texto más reciente escrito por el ensayista, crítico e investigador del cine cubano Juan Antonio García Borrero, y publicado por la Editorial Oriente en su colección Dialogo.

El libro da continuidad – en cierta medida- a dos experiencias bibliográficas anteriores: Bloguerías (Editorial Ácana, 2009) y Cine cubano, la pupila insomne (Unión, 2012), que recogen las experiencias de García Borrero como autor del blog creado por él desde 2007, con el nombre, precisamente, de “Cine cubano, la pupila insomne”, a través del cual ha ido abriendo nuevas ventanas a una buena cantidad de tópicos que, de una forma u otra, nutren la historiografía de la cinematografía nacional, y ha posibilitado la participación de un buen número de especialistas, tanto nacionales como extranjeros, interesados en aportar datos nuevos, opinar o disentir sobre los múltiples temas abordados en esa forma de sitio de la red de redes.

La obra consta de una introducción, un preludio y cinco partes, en los que García Borrero expone, a través de artículos más o menos extensos (los cuales debieron funcionar como posts o entradas durante el funcionamiento del blog), un grupo de aspectos agrupados por su coherencia temática, más allá de la espontaneidad o fecha con que fueron apareciendo en la web, producto de preocupaciones y/o de coyunturas determinadas.

Es decir, el libro está organizado como un texto clásico gráfico, en el cual cada parte –incluido el preludio- posee una organicidad, y no el sentido fragmentario con que operan los blogs, en los cuales la continuidad racional no es la primera preocupación. Este es el primer riesgo que asume el autor y la editorial al convertir los trabajos de un medio a otro. Lee el resto de esta entrada