Archivos diarios: abril 28, 2013

LO QUE EL VIENTO RENOVÓ

Comparto con los amigos del blog este fragmento de la biografía inédita de Tomás Gutiérrez Alea, provisionalmente titulada “Hasta cierto Titón”.

En junio de 1988, la Asociación de Críticos de la UNEAC y la Sección de Crítica de la Asociación Hermanos Saíz, auspiciaron un debate que más tarde trascendió a la esfera pública, donde el asunto principal de discusión era la supuesta crisis del cine cubano. Es interesante tomar en cuenta que en el principio del encuentro, Raúl Fidel Capote, entonces responsable del área de la crítica de la AHS, y una de las dos personas que moderaba el encuentro (el otro era Jorge de la Fuente, por la UNEAC), entendió que debía enfatizar ante los presentes lo que ya iba siendo evidente: “Deseo recordarles una verdad bien sabida, que a veces se olvida: el cine cubano no es solamente la producción del ICAIC, sino que hay cine hecho por otras empresas; el que está haciendo el Taller de la Asociación y el cine aficionado”.[1]

A pesar de la lucidez del recordatorio, las discusiones giraron casi todo el tiempo alrededor de la producción más reciente del Instituto, cuestionada por su clara tendencia a operar con estructuras narrativas convencionales, y el manejo de situaciones dramáticas más bien superficiales. El ICAIC estaba consciente de la pérdida de ese liderazgo artístico que en los sesenta lo había colocado en la vanguardia, pero igualmente advertían manquedades en el trabajo de la crítica, a juzgar por las duras palabras enunciadas en el encuentro por Ambrosio Fornet, entonces asesor de guiones de la institución:

“La crítica dominante no parece estar ni profesionalmente ni éticamente, a la altura de su función, porque no ha tenido la aptitud ni la profundidad necesaria para convertirse en interlocutora legítima y activa de nuestros cineastas a lo largo de todo el proceso de existencia del cine cubano. Éticamente esta crítica presenta rasgos francamente oportunistas”.[2]   Lee el resto de esta entrada