SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE REALIZADORAS EN LA MUESTRA JOVEN

En este texto publicado en el Bisiesto, Danae C. Diéguez anota: “desde mi posición de aprendiz de género, no basta con pertenecer a uno y decir somos mujeres detrás de cámara y desde esa posición elaborar una crítica, sabemos hace falta algo más: búsquedas, miradas, distingos”.

CON CIERTA NOSTALGIA A CUESTA: LAS JÓVENES REALIZADORAS

Por Danae C Diéguez

Evito los esencialismos. Eso, en términos de teoría de género y análisis de filmes realizados por mujeres, significa no caer en las trampas de un binarismo que esquematiza lo femenino y lo masculino en un grupo de características que se acomodan perfectamente a un corset ajustado a la talla; en este caso uno que se adecue, según sea, a cada género.

Sin embargo nadie puede, si se trata de obras realizadas por mujeres como corpus elegido, analizarlas sin tener en cuenta el acceso de ellas al status de directoras y los tópicos que ayuden a definir  la mirada en la que se posicionan para la representación. Son dos líneas de análisis que implican, uno: factores históricos, contextuales, de aprendizajes culturales; y otro: temas, lenguajes desde donde discursan. Allí surge la pregunta tan llevada y traída: ¿Por qué a las mujeres les ha costado llegar al largometraje de ficción? ¿Qué signos, en términos de lenguaje, revelan en sus propuestas una mirada femenina? ¿Poseen, necesariamente una mirada que las distinga en tanto su condición de género?

Aunque las nuevas tecnologías, la creación de escuelas de cine y muchos años de búsqueda- que no siempre logros- de la verdadera equidad de género, han llevado a  más mujeres detrás de una  cámara; el acceso de ellas al largometraje continúa siendo una asignatura pendiente para nuestra cinematografía y/o audiovisual.

La Muestra Joven, desde hace años, ha sido la depositaria natural del surgimiento de realizadoras que, como he manifestado en varios espacios, poseen una propuesta temática y hasta de búsquedas de lenguajes renovadores, que ellas, en muchas ocasiones han protagonizado. Así, directoras como Heidi Hassan, Patricia Ramos, Susana Barriga, Milena Almira, entre otras, dan cuenta de atisbos que se desmarcan, en muchos sentidos,  de las  habituales  formas de narrar y representar, típicas de nuestro audiovisual. Recuerdo  ese momento en el que se unieron las miradas de algunas en una misma Muestra, con obras que dan fe de un clímax de calidad y búsquedas de lenguajes, en los que los procesos de autorrepresentación marcaron el eje de sus propuestas, algo poco habitual en nuestro cine o; ese in crescendo  de madurez que ha sido la obra documental de Ariagna Fajardo que con El Circulo logra una de las propuestas más inquietantes presentadas desde ese género en la Muestra.

Sin embargo, debo reconocer que esta vez me ha asistido la nostalgia; pues aunque el número de realizadoras crece, ello no ha significado la revelación de una mirada que discurse desde un posicionamiento que devele atmósferas, temas que las distingan; están allí como unas más entre todos…y quizás así valga también, pero desde mi posición de aprendiz de género, no basta con pertenecer a uno y decir somos mujeres detrás de cámara y desde esa posición elaborar una crítica, sabemos hace falta algo más: búsquedas, miradas, distingos.

En esta Muestra resaltaría la propuesta  que posee la ficción Afuera, de Vanessa Portieles y Yanelbis González, en tanto  logran centrar su atención en una relación de amor entre hombres en medio de un contexto como el maleconazo, que amenazaba con devorar la historia y que ellas rescatan con sutileza y belleza. El documental de Diana Montero Él eres tú, en deuda especial con The Illusion de Susana Barriga, de una sinceridad desconcertante, pero que quizás por la deuda evidente se me vuelve un tópico advertido. Creo que aún sin lograr totalmente, Eclipse de Estela M Martínez, tiene audacias que para una principiante son enunciadoras de un talento que habría que seguir, pues la dualidad de un mismo personaje y lo que conlleva ello en términos de puesta en escena es un mérito a aplaudir en la realizadora.

Mientras tanto, Jessica Rodríguez regresa a la Muestra,  aguda, enfocada, sin divagaciones,  ahora con un documental sobre la violencia contra las mujeres en España: ¡crac! es una  historia en la que evita sensiblerías, descuella sobriedad y compromiso en la mirada, algo que le falta y debilita totalmente a la ficción Te estoy viendo de Camila Carballo en co-dirección con Jesús D. Acosta, en la que la patologización del personaje en la representación del acoso sexual merma la calidad y hace tambalear el punto de vista en la puesta, y es una pena: había una buena historia y una factura digna.

Quizás mis nostalgias sean exageradas, probablemente aquí estén algunas de las que serán  creadoras con voces auténticas con propuestas que develen miradas desde puntos de vistas comprometidos con universos preteridos en nuestro audiovisual. Ojalá así sea y yo solo hable desde la impaciencia.

Anuncios

Publicado el abril 20, 2013 en AUDIOVISUAL JOVEN EN CUBA, LA MUJER EN EL CINE CUBANO. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: