Archivos Mensuales: marzo 2013

FRANK PADRÓN SOBRE “HOLLYWOOD, NUESTRA AMÉRICA Y LOS LATINOS”, de Ana López

“Hollywood, Nuestra América y los latinos, de Ana López, es un libro imprescindible para los estudios(os) que se acerquen a nuestro cine. Personalmente, me resultó otro complemento utilísimo de mis propias investigaciones y reflexiones, incluso de algunos ítems específicos que también he abordado (como el star system latino, concretamente las figuras de Dolores del Río y Carmen Miranda)”, nos dice en esta reseña el crítico Frank Padrón Nodarse.

Cine y audiovisual entre las dos Américas

Por Frank Padrón Nodarse

El volumen Hollywood, Nuestra América y los latinos (Ediciones UNION, 2012), de Ana López (La Habana, 1956) significa una mirada experta, aguda y desprejuiciada sobre esos mundos que  hacen intersección y se relacionan, que se acercan y separan, y que tanto nos conciernen.

Su autora es una de las voces más capacitadas para emprender estudios, investigaciones y ulterior plasmación de las mismas en textos como los que conforman el libro, y así lo ha hecho,  puesto que se trata de una joven cubana que se radicó en Estados Unidos desde mediados de los años 60,  por lo cual ha asistido muy de cerca a estos “caminos cruzados”. Profesora y ensayista sobre cine latino(americano) en su país adoptivo,  vierte el fruto de sus pesquisas y años de análisis en esta obra felizmente publicada ahora entre nosotros.

Los textos aquí reunidos pretenden situar el imaginario fílmico de la región en el contexto estadounidense reflejando los vasos comunicantes que las influencias mutuas y los “viajes de ida y vuelta” han significado, en todo caso, focalizan la trascendencia de las cinematografías nacionales, y puntualmente, figuras, autores, etapas y movimientos. Lee el resto de esta entrada

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ESCENARIOS PARA UNA NUEVA CRÍTICA, por Justo Planas

A ratos uno siente que los críticos cubanos escriben para otros críticos, para probarse ante ellos, incluso polemizan sutilmente”, nos dice en una parte de su ponencia leída en Camagüey el crítico Justo Planas (La Habana, 1985).

Escenarios para una nueva crítica

Por Justo Planas

Detrás del interés por definir los derroteros de la joven “crítica” cubana no puedo evitar hacerme algunos cuestionamientos. El más básico es si en realidad existe una crítica joven con todo lo que eso conlleva. Los consagrados ejercen la crítica o la historiografía cinematográfica como actividad profesional fundamental; cuentan con una bibliografía propia dedicada al séptimo arte, por no mencionar su presencia cotidiana en los medios de comunicación masivos. La generalidad de los jóvenes que escriben críticas o ejercen la docencia, como —obviamente— recién comienzan, deben alternar estas prácticas con otras que constituyen su principal sustento. Pero solo marco aquí una diferencia circunstancial. Creo que existen otras, esenciales, de mayor peso. Un crítico de cine debe, por fuerza, dominar con experticia las herramientas de análisis cinematográfico fundamentales, debe tener un conocimiento preciso de los filmes, corrientes y directores que han marcado la historia del cine, debe manejar con claridad el engranaje de las diferentes especialidades técnicas y artísticas en una obra cinematográfica. Y dadas las condiciones con que disponemos en Cuba, este tipo de formación continúa siendo autodidacta y toma años, muchos, años que aún nos faltan a los jóvenes que escribimos críticas e incluso publicamos libros sobre cine.

Sí, escribimos críticas en Cine Cubano, en la Cartelera de Cine y video del ICAIC, en la prensa o en un blog, pero no creo que esa audacia —imprescindible en nuestra formación— nos convierta en críticos. Un repaso somero por los planes de estudio de las carreras de donde provenimos muchos: Historia del arte, Periodismo, Filología… nos permitiría darnos cuenta de que sí, contamos con asignaturas afines, pero no son suficientes. Y las lagunas que tenemos algunos de estos jóvenes puede notarlas un lector agudo, o peor, muchas veces las señalan aquellos realizadores que analizamos; y en estos casos no se trata de diferencias de criterio, sino de verdaderas faltas. Imagino que haya sucedido así con otras generaciones; y por supuesto, renunciar no es una opción. Los jóvenes que conozco devoran películas y libros sobre cine a toda prisa, como con deseos de ver y leerse el siglo y un tanto de cine en pocos días. Lee el resto de esta entrada

ÉTICA Y PARADOJAS DE UN ARTE OFICIOSO, por Antonio Enrique González Rojas

“¿Qué hacer entonces? o mejor ¿cómo hacer la crítica en estos tiempos, donde se desdibujan los viejos fantasmas de la ilustración, el modernismo, el enciclopedismo y todas las tendencias clasificatorias absolutas del viejo Occidente?”, se pregunta el crítico cienfueguero Antonio Enrique González Rojas (Cienfuegos, 1981) en esta ponencia leída en Camagüey en el pasado Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica.

CRÍTICA: ÉTICA Y PARADOJAS DE UN ARTE OFICIOSO

Por Antonio Enrique González Rojas

Amado Alonso apuntó alguna vez, en alguno de sus libros, que la “crítica es un arte”, sentencia que entraña muchas más complejidades de las que una somera lectura pudiera revelar como un vacuo ensalzamiento reivindicatorio de los críticos de arte, constantemente acusados de ser creadores frustrados, cuya malaventura encarna en el fustigamiento ácido de toda obra atravezada en su camino.

Visto desde una perspectiva amplia, el ejercicio del criterio es una de las prácticas más constantes y sistemáticas del homo sapiens durante toda su vida, asumido casi siempre de una manera instintiva, pues su accionar se rige por las decisiones que toma sobre las diversas situaciones ante las cuales se enfrenta durante el transcurrir cotidiano, desde las más elementales como la ropa a usar, hasta las más abstractas, como urdir la Teoría del Campo Unificado o de las Cuerdas.

Siendo el “libre” albedrío la característica que nos define como entes pensantes, capaces de decidir qué preferimos sobre cuál y por qué, aunque parezcan absurdos u onerosos los motivos, opinamos, decidimos constantemente desde nuestros saberes y valores, para optimizar la existencia y favorecer la consecusión de los paradigmas personales o grupales seguidos a conveniencia, a destajo de los que por meras diferencias puedan amenazar tales presupuestos, desestabilizarlos y desenvocar en una crisis de identidad, valores, ideales y en sentido general, del propio ser psico-social. Lee el resto de esta entrada

LAS FLECHAS ROTAS, por Rolando Leyva Caballero

El profesor y crítico santiaguero Rolando Leyva Caballero (n. Santiago de Cuba, 1980) ofrece desde la perspectiva del experto residente más allá de La Habana, y que ejerce el oficio de pensar el audiovisual en el contexto universitario, un grupo de provocadoras reflexiones.

LAS FLECHAS ROTAS. PARA UNA HERMENÉUTICA DEL CRITERIO JOVEN EN CUBA.

Por Rolando Leyva Caballero

No quiero insistir en el tema cansino que se remite al estado al parecer calamitoso de la crítica de cine en Cuba. Ahí están los autores, los textos, concebidos, desde una sana pluralidad, para demostrar lo obvio. El pensamiento estético referido al análisis del hecho fílmico, sin embargo, está vivo[1], circula por canales alternativos, se desplaza al plano de la oralidad campante, al reino de ese otro mundo virtual, que está allá fuera, esperando que nos permitan descubrirlo, para bien o para mal, si nos dejan, explotando, en lo posible, sus potencialidades infinitas.

Aun así, por momentos, algunos críticos, directivos y funcionarios[2] establecidos insisten hasta el cansancio en acusar de epígonos improvisados a los jóvenes que comienzan a establecerse con fuerza en el oficio ingrato[3] de la crítica de cine, cuando se sabe que el crecimiento personal y profesional depende[4], en buena medida, de un lento proceso de sedimentación que puede llevar varios años, antes de asentar un estilo y método analítico reconocible, responsable.

Me remito así a los textos que, a modo de provocación, aparecen todos los días, para dialogar y también disentir, incluso contrarrestar, los prejuicios al respecto. En nuestro país sí se intenta, al menos, desde el diseño académico curricular de la carrera de Historia del Arte, la enseñanza del oficio de opinar, de pensar en serio, a los críticos jóvenes en formación, por lo menos a los que tienen aspiraciones de integrarse al ejercicio de esta praxis hermenéutica. Ese no es el problema. Lee el resto de esta entrada

CRÍTICA DE CINE E INSTITUCIONALIDAD MEDIAL EN CUBA, por Hamlet Fernández

Con esta ponencia, leída en el 19 Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, el crítico Hamlet Fernández (La Habana, 1984) introduce interrogantes claves para entender la emergencia o imposibilidad de emergencia de una nueva crítica de cine en Cuba. “El objetivo ha sido”, nos dice el autor, “aplicando la perspectiva teórica de la lógica estructural de los campos, reflexionar acerca de los límites que le plantea a la crítica de cine y cultural en un sentido amplio, una institucionalidad medial monopolizada por el poder del Estado”.

 JAGB

CRÍTICA DE CINE E INSTITUCIONALIDAD MEDIAL EN CUBA: ¿CÓMO CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO?

Por Hamlet Fernández

De acuerdo a la teoría sociológica de Pierre Bourdieu, el campo artístico, e intelectual en un sentido amplio, se encuentra englobado dentro del campo del poder político, ocupando una posición de subordinación; pero al mismo tiempo dispone de cierta autonomía relativa con respecto a aquel, especialmente respecto a sus principios de jerarquización y legitimación, que son tanto económicos como políticos. En consecuencia, los principios de jerarquización-legitimación al interior del campo artístico e intelectual pueden operar de forma diferente según sea el grado de autonomía relativa que se ostente con relación al campo del poder político y sus principios de jerarquización característicos. En circunstancias en las que el campo artístico prácticamente carece de autonomía relativa con respecto al campo del poder político, sus agentes se ven sometidos a las leyes de jerarquización ya sean económicas o políticas, según sea el mercado, o la ideología, quien imponga las reglas del juego. Por su parte, cuando la autonomía relativa es considerable, los principios de legitimación y jerarquización al interior del campo artístico tienden a funcionar de acuerdo a una lógica de consagración propia, específica.[i] Ejemplo de casos extremos de confiscación de la autonomía relativa –en el horizonte de la modernidad occidental, por supuesto–, son los regímenes políticos totalitarios, en los que el estado, o el partido, encarnan en el resto de los campos que constituyen a la sociedad, suprimiéndose así el espacio y las funciones de la sociedad civil. Por su parte, el ejemplo histórico más evidente de conquista de una autonomía radical, no solo con respecto al poder político, sino del resto de los ámbitos de la sociedad, son, como se sabe, las vanguardias artísticas de la primera mitad del siglo XX.   Lee el resto de esta entrada

UNA MIRADA A LA REVISTA “CINE CUBANO” EN EL NUEVO MILENIO, por Claudia González Machado

En junio de 1960 aparece el primer número de la revista “Cine Cubano”, dirigida por Alfredo Guevara, entonces presidente del ICAIC. La ponencia que a continuación podrá leerse fue expuesta por la investigadora Claudia González Machado (La Habana, 1987), en el pasado Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, y analiza lo que viene sucediendo en esta publicación a partir del nuevo milenio, sobre todo con la incorporación de jóvenes críticos.

JAGB

 

Revista Cine Cubano: ¿En busca del discurso perdido?

Por Claudia González Machado

En el nuevo milenio, la revista Cine Cubano se va a caracterizar por una búsqueda consciente por parte de la crítica de un lenguaje más específico y por una preocupación estética sobre ese lenguaje. Casi podríamos afirmar que el cine cubano de esa década intenta una relación similar, toda vez que su propia realización se ha diversificado y ha escapado de la égida absoluta de un centro rector e, incluso, de la dictadura de un género. Tanto la crítica como la realización fílmica corren hacia horizontes insospechados en el cine y en la cultura cubanos, lo cual podría ser tomado como un índice del proceso de atomización que va sufriendo la producción fílmica y de una mayor libertad conceptual tanto para el crítico como para el realizador. Ya no bastan los discursos precedentes para tratar de encontrar una relación mucho más intensa con el panorama social e ideológico que vive el país después de la profunda crisis del llamado ‘Período Especial’. Hay un intento aglutinante de tomar lo mejor de cada postura crítica para crear un nuevo tipo de discurso, que en este caso no está sometido a reglas y precisiones de carácter ideológico, sino que se abre hacia una multiplicidad de enfoques que no excluyen ingredientes contradictorios y a veces sumamente críticos sobre el medio o sobre las maneras de expresión que utilizan el cine y la crítica.

En tal sentido, lo importante es descubrir un proceso gradual que se viene manifestando desde finales de los años ochenta y que va a encontrar su espacio adecuado de representación en el nuevo milenio. Parecería que críticos y realizadores se hubieran puesto de acuerdo en la búsqueda de un discurso más profundo (¿quizás perdido?), tanto sobre la realidad como sobre la ficción. Y esta es la razón por la cual estos tiempos serán los de mayor urdimbre en la realización crítica en la revista Cine Cubano. Lee el resto de esta entrada

GUSTAVO ARCOS PRESENTA EL FESTIVAL IMAGO

GUSTAVO ARCOS PRESENTA EL FESTIVAL IMAGO

Imaginando el Imago.

Imago… Imago, ¿Y eso qué es? Busco rápido en la mejor enciclopedia del siglo XXI, que ya no es la británica sino, Wikipedia. Allí me entero que, como casi todo lo que es importante en nuestra lengua, tiene ésta palabra un origen latino y significa Imagen, Copia, Representación.

Para los romanos era la máscara de cera obtenida de los muertos que se exponía en el Foro. En el Génesis, la teología cristiana la utiliza frecuentemente para decirnos que Dios creó al hombre (aquí hay ya ciertos problemas de género) a su imagen y semejanza. Después rectifican y nos dicen que Dios los creó macho y hembra aunque ésta última provenga de la costilla del primero. Como todo me resulta demasiado lúgubre y doloroso sigo buscando y leo que a los sicólogos del siglo XIX y XX pareció entusiasmarles el término y recurren a él para nombrar libros y revistas, especialmente cuando Jung en su psicología analítica lo define como la representación de una persona  querida, en el inconsciente. Nuestros padres, por ejemplo, aunque no existan ya, seguimos visualizándolos, recurriendo a su Imagen y autoridad simbólica como si estuviesen a nuestro lado. Es algo normal, nos pasa a todos, aunque algunos como Norman Bates, se lo toman demasiado en serio y terminan disfrazándose de su propia madre, para acuchillar despiadadamente a la bella Janet Leigh, en una bañera.

Aterrado, decidí pasar la página y leer entonces que para los zoólogos, Imago es el último estadio en el desarrollo de un insecto, justo cuando se considera que está sexualmente maduro. ¡Al fin algo estimulante! Son sin embargo los músicos los que mejor uso le han dado al término, ya sea para nombrar bandas de Metal en Filipinas y Alemania, como para titular ruidosas canciones de rock instrumental japonés, sueco o ruso.

Vistas las cosas, los asistentes al XIV Festival Imago pueden encontrarse al mismo tiempo con el fantasma de un muerto, la imagen de Dios, un serial killer, insectos libidinosos o filipinos estruendosos. En todo caso las emociones prometen ser fuertes porque si hay algo libre en este mundo es la imaginación y no hay nada mejor para representar esa libertad, que el cine.

Pero el Imago, organizado por la Facultad de Medios Audiovisuales del ISA, no es un Festival exclusivo para las escuelas de cine, aunque hay muchas de ellas  y de todas partes del mundo, presentes. Es un espacio para aquellos que creen en el poder de las imágenes, la capacidad de los sentidos. Un sitio para jugar con las formas, experimentar sensaciones, vivir experiencias. Aquí no solo se trata de exponer ideas o compartir documentales y cortos sino también de pensar y legitimar aquellos, que han logrado acercarse a la belleza y la fuerza del arte. No importarán los géneros ni los temas, mucho menos las técnicas. Interesa el nervio creativo, la expresión y el deseo. Un gesto, una imagen, una mirada interrogativa sobre nuestro entorno, es ya un hecho estético, pues el cuadro implica selección, discriminación, manipulación. Será también una manera de comprender quiénes somos o queremos ser.

Los invitamos entonces a compartir sus sueños y pesadillas, sus dudas y expectativas. Basta de palabras. ¡Demos paso a la fiesta y al placer! Sea Bienvenida la imaginación y la reflexión creativa porque el mañana, no existe. ¡El futuro es ahora!

 

Gustavo Arcos. 2013

ESCRITURA Y SIGNIFICADO, por Reynaldo Lastre

Hoy comienzo a colgar las ponencias leídas en el recién concluido Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, celebrado en Camagüey del 12 al 15 de marzo del año en curso. Pienso que puede ser una experiencia interesante, primero, porque no es lo mismo escuchar una ponencia que leerla. Y, por otro lado, estaríamos aprovechando las posibilidades que brindan estas nuevas tecnologías para extender nuestros debates tanto en el espacio como en el tiempo. Esta primera ponencia fue escrita por el joven investigador Reynaldo Lastre (Holguín, 1985), y dio inicio a esa mesa que titulamos “La crítica de cine en Cuba: nuevos contextos, nuevos desafíos”, en la cual seis jóvenes nacidos en los años ochenta abordaron este oficio que Guillermo Cabrera Infante llamó “Un oficio del siglo XX”.

Juan Antonio García Borrero

Escritura y significado: Las formas de experiencia en la nueva crítica cinematográfica cubana

Por Reynaldo Lastre

A lo primero que tendría que apelar el investigador que pretende diseccionar el fenómeno de la Crítica es, ¿de qué hablamos cuando hablamos de Crítica? Judith Butler en un interesante ensayo ha puesto en primer plano la observación que hiciera Michael Foucault acerca del amplio espectro que recoge este término, que abarca desde “la alta empresa kantiana”  hasta “las pequeñas actividades polémico-profesionales que llevan este nombre de crítica”[i]. De acuerdo a este señalamiento, habría que agregar que cada una de las críticas que caben en este coto, satisfacen diferentes necesidades. Esta mesa intentará diseccionar ciertas convenciones de un fenómeno que, como ha acuñado en tono de mofa G. Caín, ha devenido un oficio del siglo XX: la crítica de cine. Luego, habría que tener el tino de no exigirle a ésta las responsabilidades que corresponden a otras, como más de una vez ha ocurrido en diferentes marcos teóricos.

Por su parte, la crítica de cine puede ser disímil de acuerdo a la institución desde donde se ejerza. David Bordwell visualiza tres macro-instituciones o instituciones jerárquicas: la crítica académica, el ensayo crítico y la crítica periodística. Dentro de las funciones de estas instituciones están, como anota Mary Douglas, en “crear un contexto estable para las opiniones de sus miembros. Fundamentar dichas opiniones en lo que a naturaleza y razón se refiere; debe ofrecer categorías sólidas; debe generar una memoria pública selectiva; y debe guiar a sus miembros hacia las analogías de rutina.”[ii] Cada una de estas críticas deviene mecanismo de control al reproducir la retórica de la institución a la que se pliega sobre el objeto (el cine) que analiza. No es mi objetivo, para llegar al tema del panel “LA CRÍTICA DE CINE EN CUBA: NUEVOS CONTEXTOS, NUEVOS DESAFÍOS” ofrecer una relatoría histórica de la crítica de cine en la isla. Basta con asumir que la crítica se acoge a  ciertas formas moldeadas por la experiencia y la tradición en lo que podríamos llamar las formas de la experiencia y que engloban en sí mismas a los signos, el sentido y las referencias de una época. Siguiendo a Butler,  podríamos convenir en que estas formas de la experiencia en las que se ha basado la crítica de cine en Cuba, “con el paso del tiempo (han establecido) un dominio ontológico que constriñe a su vez lo que entendemos por posible.”[iii] La radicalización de esta constricción estuvo determinada en buena medida por la Revolución, al imponer una lengua que, aunque formalmente reproducía ciertos vicios del estilo de la República, se plegaba ampliamente a la retórica marxista. Se produce aquí lo que le denunciara Roland Barthes al realismo socialista francés en El grado cero de la escritura: “una escritura  convencional, encargada de señalar bien visiblemente un contenido incapaz de imponerse sin una forma que lo identifique.”[iv]

En los márgenes de este canon, para el caso de la crítica cinematográfica, se situó Guillermo Cabrera Infante, que produjo un ejercicio crítico al interior del cine mismo y transgrediendo las convenciones del lenguaje.

La institución que ha regido esta escritura es, por supuesto, la institución-Estado, que encarna la forma general de la autoridad. La crítica que se produce al interior de cualquier institución subalterna puede ostentar la ambivalencia de ser “un instrumento de resistencia pero (…) también de gobernabilidad.”[v] Lee el resto de esta entrada

PROGRAMA DE ACTIVIDADES. XIV FESTIVAL IMAGO (DEL 27 AL 30 DE MARZO DEL 2013)

Considerada la principal cita del audiovisual universitario en Cuba, la XIV edición del Festival Imago tendrá lugar del 27 al 30 de marzo próximo en las instalaciones del Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz, y en la Sala 1 del Multicine Infanta.

Convocado por la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA), adscrita al Instituto Superior de Arte (ISA), el certamen incluye los encuentros teóricos Detrás de la fachada: Financiamiento y desarrollo de proyectos, Propuestas artísticas del video clip cubano hoy, y Entre el documental y el reportaje periodístico, en los que intervendrán como moderadores Gustavo Arcos, Mario Masvidal y Dean Luis Reyes, respectivamente. Igualmente sobresale el conversatorio de Joel del Río con estudiantes de cine, radio y televisión.

Habrá espacio en el programa para la apertura de la exposición ISA, un fotorreportaje, y la selección de carteles Imago XV, así como para el encuentro con el diseñador de arte Erick Grass, en el que se pondrán bajo la lupa distintas aristas de la dirección de arte en Cuba

En el apartado reservado a la música aparecen los conciertos de Djoy de Cuba, Dj Ryan y de estudiantes de la FAMCA.

La nueva edición del Imago ha programado la presentación de 87 obras que concursarán en las categorías de ficción, documental, animación, video arte, video clip, spot-trailer, programa radial, guion y corto de un minuto.

El evento comprende debates sobre diversas aristas de la realización audiovisual, la Muestra Internacional, exposiciones fotográficas, conciertos y por supuesto, la proyección de las obras EN CONCURSO. Asi que los esperamos y conviden a cuanto interesado desee sumarse a todas nuestras actividades.

Jesús Miguel Hernández Bach
Productor
Festival Imago
Universidad de las Artes,ISA
Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual
Calle 14, No. 111, entre 1ra y 3ra, Miramar.
La Habana,Cuba.
T. 537 2091302
Email:imagofestival@gmail.com
Facebook:www.facebook.com/pages/Festival-Imago
Twitter:@FestivalImago Lee el resto de esta entrada

POST-TALLEREANDO

Todo se combinó para que no pudiese colgar, hasta hoy, mis impresiones sobre lo sucedido en el pasado Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica. Fallos en las conexiones de la UNEAC. Viaje repentino a La Habana.

Desde luego que mis impresiones nacen de esa disposición afectiva compartida por aquellos que organizan el evento, y en este sentido, sobra decir que habría que leerlas desde la más indiscreta sospecha. Pero aún así, vale la pena ponerlas por escrito, en tanto mi idea del Taller sigue siendo la de algo que está en permanente construcción. Más allá del espacio físico que nos acoge cada marzo, de las fechas puntuales que propician el reencuentro periódico de un grupo de amigos en esta longeva “ciudad de los tinajones”, estaría la voluntad de repensar entre todos esa tradición crítica que hemos heredado.

Ante todo quisiera apuntar algo que los intelectuales muchas veces olvidamos, ensimismados como vamos en la discusión de ideas que se pretenden trascendentales. Me refiero a la zona fáctica, esa que, a la larga, es la que garantiza que un determinado evento se haga o no realidad, o aún cuando se haga, cumpla con un mínimo de decoro aquello que se había propuesto. En este sentido, suscribo una afirmación que, aún sin consultarlos, estoy seguro compartirán Armando Pérez Padrón y Luciano Castillo, dos de los fundadores de aquel primer Taller: el actual equipo del Centro Provincial del Cine, encabezado por la Máster Disley Orama, ha conseguido recuperar aquel entusiasmo fundacional que acompañó el nacimiento de las citas. Y esto, en una época como la nuestra, donde pensar la cultura cinematográfica no parecer ser exactamente la prioridad, y en un contexto donde ahora mismo los cines, como espacios físicos, no atraen al público (que se ha replegado a lo doméstico), es algo que merece aplaudirse, por excepcional. Del mismo modo, no podríamos dejar de reconocer el respaldo incondicional de Omar González, presidente del ICAIC, José Rodríguez Barreras, rector de la Oficina del Historiador de la Ciudad, Irma Horta, directora del Sectorial de Cultura en Camagüey, por mencionar algunas de las personas e instituciones sin las cuales no se podría haber realizado el Taller.

Otros harán su propio balance de lo que pueda haberles aportado el evento en términos cinematográficos. En principio, creo que se le ofreció al público camagüeyano la posibilidad de acceder a una cinematografía de lujo, a partir de los resultados siempre polémicos de la encuesta convocada recientemente por la revista Sight and Sound, con la inclusión de filmes hasta ahora no exhibidos en Cuba, o que los más jóvenes apenas conocen por las referencias que encuentran en los libros. Por otro lado, en la Sala Nuevo Mundo (la primera de su tipo creada en el país) tuvo lugar por primera vez en un espacio público un grupo de proyecciones en 3D, tecnología que si bien ya no es novedad en el mundo, nos ayuda a replantearnos estrategias de trabajo donde no se pierda de vista la necesidad de modernizar el espectáculo si se quiere rescatar audiencias. Y no menos atractivas fueron los estrenos de Si vas a comer, espera por Virgilio (2013), de Tomás Piard, y Se vende, de Jorge Perugorría, enriquecidas por las presencias del propio Piard y Pichi, los realizadores, además de la actriz Mirtha Ibarra. Lee el resto de esta entrada