Archivos Mensuales: enero 2013

HUMBERTO SOLÁS SOBRE EL DOCUMENTAL

Gracias a la gentileza sin par de Pedro Zurita, director de la Videoteca del Sur, tengo en mis manos un hermoso ejemplar del libro “21 años de cine latinoamericano en Nueva York”.

Como documento histórico donde se registra buena parte de la actividad de la Videoteca del Sur, el libro es fantástico, y probablemente lo que más aprecio es la trascripción de algunos de los debates que acompañaron a la exhibición de las películas, en presencia de sus directores.  Estos debates pueden arrojar muchísima luz para conseguir entender un poco mejor qué pasó con el llamado “nuevo cine latinoamericano” en ese período que va de finales de los ochenta a las postrimerías de los noventa, en medio de un contexto donde las nuevas tecnologías comenzaban a sacudir los modelos tradicionales de producción.

Por otro lado, pueden encontrarse aproximaciones a zonas que no han sido tan estudiadas, o que resultan poco conocidas. En mi caso, pongo de ejemplo estas opiniones vertidas por Humberto Solás, a propósito del género documental, y sus filmes Simparelé y Wifredo Lam.

JAGB

“Estos cortos son experimentos realizados antes de realizar dos largometrajes en diferentes épocas. Manuela que fue una especie de ejercicio final para hacer Lucía, después de mi primer largometraje y Simparelé que realicé antes de hacer la película Cantata de Chile, hay otro corto que es Wifredo Lam, que realicé antes de Cecilia, otro largometraje. Es decir, a mi me gusta antes de hacer un largometraje comenzar a manejar los hilos lingüísticos, la caligrafía visual del proyecto, cómo plasmar los conceptos, la manera de hacer la película a través del documental. Recientemente me hicieron una entrevista en un programa que se especializa en documentalistas y yo no me considero lo que se dice un documentalista en el cine cubano, sino como una transición entre el documental y la ficción… Lee el resto de esta entrada

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LAVADORA (2012), de Yoel Infante Corbacho

Paul Ricoeur ha anotado en alguna parte que “una memoria privada de su dimensión crítica sólo satisfaría el imperativo de la fidelidad”.

En Lavadora (2012), el cortometraje del joven Yoel Infante Corbacho (1974), hay una voluntad de concederle a la memoria una dimensión crítica que trascienda el mero inventario de males sociales y miserias humanas (que sería otra manera de mostrar fidelidad, aunque en su vertiente negativa). Su trama está habitada por seres comunes que deben lidiar con esa situación límite colectiva que, por entonces, nadie esperaba: el llamado “Período Especial en Tiempos de Paz” que se viviera en Cuba en los años noventa del siglo pasado.

Esos noventa cubanos han sido ampliamente representados en el audiovisual de la nación. Algunas veces desde una perspectiva donde el “realismo sucio” se hace hegemónico, y en otras, como en la invaluable Madagascar (1993), de Fernando Pérez, con voluntad de impregnarle a la mirada una pretensión crítica que sobrevuela las circunstancias más puntuales, para revelarnos al individuo en su agonía más común y universal, esa que pone a prueba sus fuerzas para sobrevivir en el día a día, vívase donde se viva. Lee el resto de esta entrada

NOTAS PARA UN DIÁLOGO CON RAFAEL HERNÁNDEZ

Descubrí tarde y por puro azar el artículo “Culturas políticas de comunicación en la era digital. Notas para una discusión”, del ensayista y politólogo Rafael Hernández, director de la importante revista “Temas”.

Debo confesar que el texto ha conseguido borrar la incomodidad que en su momento provocó en mí un término acuñado por el propio Hernández: el del “ciberchancleteo”. Como suele pasar con esas afirmaciones que “suenan bien”, la expresión sería aprovechada de inmediato entre nosotros por prestigiosos intelectuales que se resisten a asumir la actual revolución electrónica que experimenta la humanidad, y todavía no es raro encontrar a algunos que justifican su distanciamiento de esta inédita manera de comunicarnos en la esfera pública escudándose tras la supuesta falta de fineza de los contenidos y gestos que allí circulan.

El término “ciberchancleteo” simplifica de una manera brutal las complejidades del fenómeno de la comunicación en la era digital. Lejos de estimular el repaso mesurado de los pro y los contra de esta variante comunicativa, contribuye a sembrar en el imaginario intelectual de la isla (y de paso en la lógica burocrática que se encarga de diseñar en este país el acceso a las nuevas tecnologías) la impresión de que todo lo que provenga de esos círculos carece de legitimidad epistemológica.

Por supuesto que en las redes sociales abunda el exabrupto, las habladurías en el sentido heideggeriano, la catarsis estridente que ayuda a liberar todas esas tensiones que el individuo va acumulando dentro de sí en su lucha cotidiana ante los más diversos poderes, pero ello, por un lado, no es exclusivo de esos circuitos sino que lo encontramos en la vida misma, y por el otro, aún cuando uno no sienta complicidad intelectual con las maneras muchas veces burdas de expresarse el malestar, el fenómeno desembocaría no exactamente en un intrascendente “ciberchancleteo” sino en un legítimo y revelador “ciberpataleo de los ahorcados”, a través del cual es roto el silencio impuesto por autoridades que hasta ayer conservaban el monopolio de la crítica pública. Luego, también allí la mirada académica pudiera encontrar zonas que merecen un estudio depurado, toda vez que tienen que ver con las relaciones de dominación establecidas en nuestra sociedad, más allá de la aspiración platónica al consenso y la negociación civilizada de las diferencias. Lee el resto de esta entrada

EL CINE CUBANO COMO RELIGIÓN

Hace un par de días un amigo, no sin algo de ironía, me aseguraba que en mi caso el cine cubano se había convertido en una suerte de religión. Dedicarle tanto tiempo a su investigación, a su promoción, le parece a todas luces un exceso.

Más que reprocharme la creencia en una divinidad fílmica que nos trasciende, esta persona asocia mi obsesivo interés por el cine cubano con lo religioso, quizás por ese conjunto de prácticas rituales a través de las cuales el creyente fervoroso afianza su fe y contribuye a multiplicar el culto.

Cada post que cuelgo, de acuerdo a su interpretación, sería algo así como una oración que reverencia hasta el infinito al cine cubano. Y en el fondo no podría defenderme de ese cargo, en tanto, ¿quién asumiría en esta vida el estudio de aquello que íntimamente no le apasiona? Ni siquiera el método fenomenológico escapa de esa propensión humana que vincula el conocimiento al interés. Solo que en mi caso, esa pasión por el cine cubano me empuja a buscar más en lo que ha quedado en la sombra historiográfica, en lo que se ha dejado de decir (que es mucho más de lo que se ha dicho), que en lo que han repetido hasta la saciedad los periódicos, y sobre todo, “la Historia oficial”.

En este sentido, hago mía con plena energía lo que en su momento Einstein apuntara:

“Lo más hermoso que podemos experimentar es el misterio. Es la fuente de todo arte y toda ciencia de verdad. Aquel para quien esta emoción es desconocida, aquel que ya es incapaz de detenerse para maravillarse y sentirse transportado por un sentimiento reverente, vale tanto como un muerto: sus ojos están cerrados. Esta vislumbre del misterio de la vida, bien que unida al temor, ha dado también origen a la religión. El saber que lo que es impenetrable para nosotros realmente existe, manifestándose como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, que nuestros torpes sentidos sólo pueden captar en sus formas más primitivas: este conocimiento, este sentimiento, está en el centro de la verdadera religiosidad. En este sentido, y sólo en este sentido, pertenezco a las filas de los hombres devotamente religiosos”. Lee el resto de esta entrada

SEGUNDA SEMANA DE LA CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA (La Habana, del 28 de enero al 3 de febrero del 2013)

Nota de prensa

Convocada por la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica (ACPC), filial nacional de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI),  se realizará en el Pabellón Cuba, del 28 de enero al 3 de febrero, la Segunda Semana de la Crítica Cinematográfica.

Organizada también por la Asociación Hermanos Saíz, y coauspiciada, además, por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, la semana incluye sesiones teóricas y exhibición de filmes. Críticos, realizadores y público en general tendrán la oportunidad de debatir temas como el estado actual del audiovisual cubano, los procesos de  creación y recepción de documentales y animados contemporáneos, y las nuevas formas de consumo e intercambio de contenidos audiovisuales.

Del 31 de enero al 2 de febrero se desarrollarán las sesiones teóricas, y durante toda la semana habrá proyecciones de películas cubanas y extranjeras de reciente producción.

Sesiones teóricas

Sesión primera: EL AUDIOVISUAL CUBANO DE HOY. ¿QUÉ CRISIS, EN QUÉ CINE? (jueves 31 de enero, 9:30 a.m., Pabellón Cuba)

Panel: Daniel Díaz Torres, Pedro Noa Romero, Inti Herrera Núñez, Zaira Zarza Blanco. Moderador: Antonio Mazón Robau

Sesión segunda: DE “MUÑEQUITOS PARA NIÑOS” A PAISAJES MENTALES. LA ANIMACIÓN CONTEMPORÁNEA (viernes 1 de febrero, 9:30 a.m., Pabellón Cuba)

Panel: Mario Masvidal Saavedra, Miguel Coyula Aquino, Justo Planas Cabreja, Antonio Enrique González Rojas. Moderador: Dean Luis Reyes

Sesión tercera: MUTACIONES DE LA FORMA DOCUMENTAL. PARA UN DIAGNÓSTICO DE LA NO FICCIÓN CONTEMPORÁNEA (sábado 2 de febrero, 9:30 a.m., Pabellón Cuba)

Panel: Gloria Rolando, Joel del Río Fuentes, Ariadna Ruiz Almanza, Alberto Ramos Ruiz. Moderador: Frank Padrón Nodarse.

Sesión cuarta: ARCHIVOS COMO ZOMBIS. LA PROLIFERACIÓN DE CONTENIDOS Y LAS NUEVAS FORMAS DE CONSUMO AUDIOVISUAL EN EL PRESENTE (sábado 2 de febrero, 2:30 a.m., Pabellón Cuba)

Panel: Víctor Fowler Calzada, Mailyn Machado Mayea,  Anaeli Ibarra Cáceres. Moderador: Gustavo Arcos Fernández-Britto Lee el resto de esta entrada

NUEVA NOTA INFORMATIVA SOBRE EL PROGRAMA DE TV “DE CIERTA MANERA”

Me da mucho placer poder publicar la nueva nota que Luciano Castillo nos ha enviado, con la buena noticia de que “De cierta manera” se queda en la programación, y con su ya imprescindible tanda fílmica. Luciano se ha encargado de agradecer a las diversas personas que en su momento se solidarizaron con su grito de alarma, pero yo pienso que el agradecimiento se lo debemos a él, que no dejó que la indiferencia y la lasitud se apoderaran de su estado de ánimo. Otra persona se hubiese quedado con los brazos cruzados, y definitivamente, habríamos perdido todos.

Creo que, más allá de la atinada decisión de los directivos de la TV Cubana, se discutieron en estos mensajes que hemos intercambiado cuestiones que rebasan el tema puntual de “De cierta manera”, y que pudieran retomarse en cualquier momento, toda vez que estamos hablando de “políticas culturales” en los medios cubanos. Pero por lo pronto, festejemos con Luciano Castillo la buena noticia.

Juan Antonio García Borrero

NOTA INFORMATIVA SOBRE EL PROGRAMA DE TV “DE CIERTA MANERA”

Aprovecho la eficacia de este medio para ofrecer esta información definitiva a todos los televidentes —y muy en especial a todos aquellos que desde que difundí la información relativa al entonces incierto destino de nuestro programa televisivo De cierta manera— manifestaron indignados su preocupación por la amenaza de supresión de la imprescindible tanda fílmica que lo acompaña del cine cubano de todos los tiempos.

Previo al programa especial transmitido en la noche de ayer jueves 17 de enero sobre los cambios que se operarán en la televisión nacional a partir del domingo 20, sostuve una reunión muy fructífera con Danylo Sirio, Presidente del ICRT, quien me manifestó lo que luego fue expresado en ese espacio: a partir de la semana próxima, De cierta manera se transfiere para el Canal Educativo los martes a las 10:00 p.m. con la tanda fílmica íntegra como ha sido concebido el único programa consagrado al cine cubano en la televisión nacional y que arribará muy pronto a sus cinco años en el aire. Lee el resto de esta entrada

MÁS SOBRE LA TELEVISIÓN CUBANA Y EL PROGRAMA “DE CIERTA MANERA”

La nota informativa divulgada en su momento por Luciano Castillo, alertando sobre el riesgo de que la tanda fílmica de su programa “De cierta manera” desaparezca, ha desencadenado una buena avalancha de criterios.

Muchos de ellos circulan por la red, llegando a establecerse entre quienes los remiten debates que merecerían figurar en la esfera pública. Sin embargo, al menos en mi caso de rector de este sitio digital, por una cuestión elemental de ética siempre pido el consentimiento de quienes escriben para dar a conocer sus ideas en este espacio, y someterlas al debate no privado, que es al final lo que importa con estos asuntos de interés común donde está en juego la autenticidad de los valores culturales que se promueven o dejan de promover.

Por fortuna, no son pocos los intelectuales que están conscientes de que nuestra esfera pública mejorará, en la misma medida que tomemos conciencia de que hay que recuperar todos los espacios de expresión ciudadana. Por eso agradezco a Guillermo Rodríguez Rivera, Desiderio Navarro, y Arturo Arango, que me permitan postear el intercambio de correos que el pasado domingo sostuvimos, a propósito de la nota difundida por Luciano Castillo, y del peligro de que en un abrir y cerrar de ojos, nos quedemos sin un mínimo espacio dentro de la televisión nacional donde sea posible, precisamente, acceder al cine nacional y su memoria.

Juan Antonio García Borrero

GUILLERMO RODRÍGUEZ RIVERA

Desiderio: 

Me parece un total desacierto la supresión de la tanda fílmica del programa “De cierta manera” Es una herida más a la escasa información cultural de calidad que recibe el televidente. ¿Tenemos dos canales educativos y, en ninguno cabe? ¿No puede ocupar el espacio de los múltiples partidos de fútbol que trasmite Tele Rebelde?

Guillermo Rodríguez Rivera

DESIDERIO NAVARRO

Guillermo, tienes toda la razón. Tu ejemplo del hoy popular fútbol como beneficiario de un dilatado espacio televisivo aprovechable en parte para De cierta manera, es, además,  un buen ejemplo de la popularidad que pueden crear los medios cuando quieren, en un país en el que el conocimiento masivo del futbol hace sólo unas décadas no pasaba de Pelé y no llegaba al Barca, el Manchester y los intríngulis de sus fichajes. E, implícitamente, un buen ejemplo también de que, cuando se quiere hacer caso omiso del “gusto popular”, se lo hace olímpicamente, que es lo que demuestra la paralela no-transmisión de los múltiples partidos de las ligas internacionales de béisbol, tantas veces criticada lo mismo a viva voz en esquinas y esquinitas calientes como en emails del medio cultural. Lee el resto de esta entrada

SOBRE EL 19 TALLER NACIONAL DE LA CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA (Camagüey 2013)

Ya el Comité Organizador del 19 Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, que se celebrará en Camagüey del 12 al 16 de marzo del año en curso, comenzó a trabajar en la producción del mismo.

Por lo pronto tenemos claro los ejes temáticos del evento teórico. En la primera sesión estaremos hablando justo del estado de salud de la crítica de cine en el país, y en las otras dos jornadas revisaremos las tendencias fundamentales que se aprecian en el audiovisual contemporáneo.

Pero para el primer tema nos interesa que los debates que se originen partan de las exposiciones que, para la ocasión, hagan un grupo de jóvenes que ejercen la crítica de cine en el país o la han estudiado en diversas tesis universitarias. Por lo general, son las voces “consagradas” las que se encargan de evaluar la marcha de su propio ejercicio profesional, por lo que resultaría interesante invertir el orden de la palabra, y escuchar a aquellos que comienzan a formarse en medio de una revolución electrónica que ha tenido un indiscutible impacto en la práctica de la crítica tradicional.   

Como en ediciones anteriores disfrutaremos, paralelo a las discusiones, de un festival de películas, si bien este año (debido a que se encuentra en construcción el Paseo Temático referido al cine y los cines en Camagüey, como regalo de la ciudad en su venidero cumpleaños 500) habrá menos salas para exhibir. Igualmente contaremos con la presentación de libros y revistas, exposiciones de artes plásticas, y pretendemos extender el alcance de este encuentro a las comunidades universitarias del territorio. Lee el resto de esta entrada

UNA REFLEXIÓN DE SERGIO BENVENUTO SOLÁS

Son cronológicamente coherentes estas acciones abiertamente anticulturales de los últimos tiempos, e insólito resulta que mientras realizadores y especialistas abordan sistemáticamente en los medios alternativos (redes sociales, blogs y correo electrónico) y en espacios oficiales sus inmensas preocupaciones acerca del deterioro de los productos culturales, los decisores continúen contribuyendo con este desafortunado escenario.

La apatía que hoy se manifiesta en los espacios institucionales cubanos con respecto a la protección, difusión y custodia del acervo y vitalidad del Cine Cubano -y del audiovisual de valor artístico, generalmente cuestionador y polémico- sea este alternativo o institucional, se magnifica categóricamente al relegarse la protección y revitalización de las artes audiovisuales (y no se confunda con el producto televisivo) de la actual política de cambios que abarcan no solo acciones concretas y pragmáticas en el país, sino también un cambio radical en la manera de pensar de toda una nación.

Todo esto convive con una avalancha de vulgaridad en los medios radiales y televisivos, así como con la pérdida de protagonismo de una institución que una vez fuera referente de lo mejor de la cultura cubana, el ICAIC. Lee el resto de esta entrada

LINO E. VERDECIA SOBRE EL CINE CUBANO MÁS ALLÁ DEL MAR

A PROPÓSITO DEL COMENTARIO DE GARCÍA BORRERO SOBRE EL ARTÍCULO “El cine cubano de la diáspora: la identidad fragmentada”, de J. L. Lanza Caride

Juani:

SABIDO es que el tema de la identidad es harto atractivo a la vez que sumamente complejo y de por sí polémico. Me gusta la polémica, pero la polémica reposada, con pasión pero sin exaltación, con calor pero sin fiebre. Y como ya me “inculpaste” con toda razón y camaradería que no me hubiera sumado a otros momentos donde ha habido controversia, he aquí que –porque además dispongo de un poquito de tiempo- voy a llegar hasta tu blog por vez primera. (La razón para no haberlo hecho antes estriba en que acceder a Internet para mí es, generalmente, casi una hazaña, aunque pueda parecerle muy raro a colegas y lectores en general. Como decía aquel personaje del humorismo radial que encarnaba José Antonio Rivero: “no andes en esa gaveta, que tiene cucarachas”).

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Pero vayamos a lo que me (nos) ocupa. Lamento tener que partir de no conocer el artículo del colega Lanza, pero colijo por tu comentario cuál es la perspectiva con que enfoca su contenido, por lo menos en cuanto a las dos cosas que le objetas –y que me absuelva el joven crítico de otra intención si es que yerro el tiro. 

Sería escamotear aristas a la verdad si negase que durante los años que hace que nos conocemos no recordase las veces que hemos comentado varios de los criterios que has venido argumentando en tus múltiples enfoques sobre el cine cubano -aunque a veces dudo y prefiero emplear, para ciertas obras, hecho por cubanos. Te agradezco que con tus textos hayas sido quien más me ha ayudado a reflexionar al respecto.  Ahora bien, en cuanto a tu primera impugnación casi estoy convencido de que el problema está en que tenemos la tendencia de tratar de encontrar siempre al “malo de la película”, “al lobo”, y es ahí donde nos enredamos y extremamos, o para decirlo con vocablos popularizados en estos tiempos, nos mareamos.

Y que conste, no estoy negando la posibilidad de que exista tal personaje –principal o de reparto-, sino que a veces culpamos solo al río de las inundaciones, cuando en verdad para ello antes tuvo que haber intensas lluvias. Lee el resto de esta entrada