Archivos Mensuales: diciembre 2012

ALBA DE CÉSPEDES Y ANTONIONI

Fue a propósito del ciclo-homenaje dedicado a Michelangelo Antonioni en el recién concluido Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, cuando reparé en la colaboración que en su momento establecieron la escritora ítalo-cubana Alba de Céspedes (nieta de Carlos Manuel de Céspedes) y este maestro indiscutible del séptimo arte.

En realidad la información la leí siendo muy joven, cuando por primera vez devoré “Un oficio del siglo veinte”, de Guillermo Cabrera Infante. Pero entonces no retuve el dato, una prueba más de que en esta vida vamos absortos en lo que nos interesa leer, ver o escuchar (es decir, en lo que vamos buscando previamente), y no en la observación desprejuiciada de lo que la vida misma nos ofrece, más allá de nuestros intereses del momento.

Cuando me pidieron escribir algo sobre Antonioni para el “Diario del Festival”, lo primero que vino a mi cabeza revisar fue aquella crónica redactada por Caín a propósito de Las amigas (Le Amiche/ 1955). Esa crónica fílmica sigue siendo una de las más hermosas que ha escrito alguna vez un crítico cubano. Allí está todo el esplendor literario de Cabrera Infante. Y también ese sentido del humor que solía poner en función de su discurso, como demuestra el hecho de titular a su crítica “Enemigas”, o escribir con su natural desenfado:

Como otras veces, el director Michelangelo Antonioni ha realizado una disección –mejor: una vivisección- en esa alta clase media italiana, a la que si no odia por lo menos no ama. También como anteriormente no ha empleado un bisturí ardiente, sino un helado escalpelo”. Lee el resto de esta entrada

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JOSÉ MANUEL VALDÉS RODRÍGUEZ (1896-1971)

Me enteré por la actriz Mirtha Ibarra, en uno de esos cruces de pasillo que en diciembre suele depararnos el Hotel Nacional, a propósito del festival de cine latinoamericano: la Universidad de La Habana entregaría hoy una vez más el sello “José Manuel Valdés-Rodríguez”, y en esta ocasión nuestros nombres figuran en el grupo de los reconocidos con esa distinción. Otra vez ¿la maldita? circunstancia de vivir en Camagüey me impedirá estar en el acto, pero no quiero dejar de hacer público mi agradecimiento a quienes decidieron incluirme en tan ilustre nómina.

Recibir una distinción que evoca la figura de Valdés-Rodríguez tiene para mí un significado muy especial. Estamos hablando del hombre que introdujo en los círculos académicos de la Cuba de los años cuarenta del siglo pasado el análisis del cine. En este sentido, Valdés-Rodríguez es un pionero indiscutible, si tomamos en cuenta que es en los sesenta que las universidades norteamericanas, por ejemplo, le conceden importancia investigativa a las prácticas fílmicas. Valdés-Rodríguez fundó en 1939 la Academia de Artes Dramáticas, de la Escuela Libre de La Habana, y dio a conocer por primera vez su curso “El cine: industria y arte de nuestro tiempo”.

Hay que remontarse a esos años para lograr obtener una idea nítida de la singularidad de ese gesto. Por aquellas fechas el cine, al menos en nuestro país, no era reconocido aún como una actividad que mereciera la misma atención intelectual que el resto de las expresiones artísticas. A diferencia de la literatura, el teatro, o las artes plásticas, se le asociaba a la feria fútil, al entretenimiento efímero, de allí que proliferaran las reseñas, pero brillaran por su ausencia las aproximaciones ensayísticas, o las interpretaciones que indagaran en las características del nuevo lenguaje. Lee el resto de esta entrada

POST FESTIVAL

Hacía rato que no disfrutaba un festival de cine donde casi todas las películas que vi (cerca de quince) me gustaron. Por lo general un festival de cine tiene en su programación películas buenas, regulares y malas. Incluso, hay algunas que tras llegar con un gran número de reconocimientos a las pantallas habaneras, se nos desinflan de modo aparatoso. Y es que en los festivales, como en todo lo humano, funcionan los intereses de grupo, y con el tiempo se descubre que muchas veces lo que estaba en pelea no era la calidad de las películas, sino los egos pendencieros de los jurados que las evaluaron.

Como vivo en Camagüey, no tuve esa fantástica posibilidad que se le brinda a la prensa habanera de ver con antelación las películas que están en competencia; así que me perdí algunas que colegas y amigos me recomendaron con gran fervor (estoy pensando en La fiebre del ratón (Brasil/ 2011), de Cláudio Assis, o Violeta se fue a los cielos (Chile/ 2011), de Andrés Wood). Pero como anoté con anterioridad, lo que vi me sedujo, y me hizo sentirme en medio de una verdadera fiesta de la imagen.

Y aquí hablo del conjunto de películas en general, sin referirme exclusivamente a lo latinoamericano. En este sentido, debo confesar que la cinta que aún me tiene conmocionado es la rusa Elena (2011), de Andrey Zvyagintsev. Cuando veo este tipo de cine (incisivo, que busca en lo profundo del alma humana el drama que perdura) logro recuperar mi optimismo con las posibilidades artísticas del audiovisual. Al ser rehén del mercado, buena parte del cine ha terminado convertido en pura fórmula donde los regímenes de turno lo utilizan para exaltar aquello que los grupos que dominan en sociedad pregonan como “lo bueno”, o quienes se le oponen apelan al mismo para denunciar los atropellos. Pero eso no es arte, en tanto se simplifica la complejidad de la existencia humana. Lee el resto de esta entrada

ANA BUSQUET SOBRE EL DOCUMENTAL CONTEMPORÁNEO Y LA CRÍTICA CINEMATOGÁFICA

Le pedí a mi querida amiga Ana Busquets, que este año ha sido jurado FIPRESCI del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, me enviara el texto que leyó el pasado domingo en el “Día de la Crítica” que se celebra en el marco del evento.

Creo que todo lo que hagamos por concederle visibilidad a la producción documental siempre será poco. El documental latinoamericano ya tiene en “Cine documental en América Latina” (coordinado por ese gran estudioso que es Paulo Antonio Paranaguá) uno de sus textos medulares, y en el caso del cine cubano, ha sido hasta ahora el cineasta Jorge Luis Sánchez con “Romper la tensión del arco. Movimiento cubano de cine documental” (Ediciones ICAIC) el que ha conseguido la mirada más profunda alrededor del género. Una buena noticia es que pronto verá la luz por la Editorial Oriente el libro que Dean Luis Reyes ha escrito sobre el cine documental reflexivo en la producción del ICAIC. Pero es preciso seguir promoviendo el estudio de esta producción, de allí que agradezca tanto la gentileza de Ana Busquets al enviarme su texto.

JAGB

UNA MIRADA AL DOCUMENTAL CONTEMPORÁNEO DESDE LA CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA

Por Ana Busquet

¿Qué porcentaje aproximado del número de críticos cinematográficos internacionales dedica parte de su tiempo a reseñar o a escribir acerca de documentales? ¿Con qué frecuencia los críticos ven filmes de este género y consagran su labor a subrayar sus valores artísticos? ¿Es necesario un llamado especial a la crítica para que brinde mayor atención a enjuiciar las obras cinematográficas documentales que se filman cada vez más? ¿Qué papel puede o debe desempeñar la crítica actual para que el público acepte o reciba con mayor interés las cintas de ese género?

Personalmente, ante tales interrogantes no sabría decir a nivel mundial que porcentaje de críticos dedican su trabajo a este género, creo que el dato como tal sería muy difícil de obtener, pero lo que si podemos decir es que, en general, como comentaba un cineasta amigo, y cito, “al cine documental lo asesinaron tempranamente, el género solo ha quedado, masivamente para los canales de cable (Discovery, National Geographic) etc. Ya ninguna distribuidora, sala de cine, etc.,  programa documentales en carteleras.  Lee el resto de esta entrada

UNA PAUSA

Con motivo del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano, a celebrarse en La Habana del 4 al 14 de diciembre, el blog tendrá un receso. A la vuelta esperamos compartir con los amigos algunas impresiones del evento, sobre todo, las que tengan que ver con el cine cubano, que en esta ocasión tendrá una amplia presencia.

JAGB