Archivos diarios: septiembre 27, 2012

DE GARCÍA BORRERO A ROLANDO LEYVA (2)

Estimado Rolando:

No hay que preocuparse. He aprendido a distinguir las diferencias que, humanos al fin, podamos tener en términos de ideas, de lo que podría ser mera hostilidad personal. En el blog no persigo imponer un consenso a la larga artificial, porque eso negaría la esencia misma de la vida; me interesa, eso sí, cultivar la complicidad intelectual (algo que va más allá de los estrechos intereses de grupos); así que lo del riesgo de las “fricciones indeseadas”, al menos en este caso, sobra.

Trataré de emular contigo en cuanto a lo de la honestidad. Dejo un margen al error, desde luego, pero me da la impresión de que Irremediablemente juntos (su análisis como película en sí), no te interesa por el momento. O no es lo que más te interesa. Y es que antes de analizar el filme ya has hecho público todo un horizonte de expectativas extra-cinematográficas que determinará (quieras o no) el sentido de la lectura que luego compartirán tus lectores o estudiantes. Te cito:

Cuando acuso al filme de evasivo, irresponsable y oportunista, me remito, más que todo, vamos a suponer que sea algo aleatorio o casuístico, al hecho de filmar y estrenar la cinta precisamente ahora, cuando se celebra el centenario de la masacre de los independientes de color, que como conoces, se desarrolló con todo su dramatismo en la antigua provincia de Oriente, en territorio de la actual provincia de Santiago de Cuba y zonas aledañas. Me parece demasiado políticamente correcto por no decir conveniente que desde la industria fílmica, “centralizada y democrática”, se filme el triunfo del amor idílico inter étnico de una pareja asimétrica y bicolor como la que habita el filme”.

En boca de un espectador común lo anterior pasa. Pero en boca de un académico al cual respeto, ese planteamiento merece un par de reprensiones. Odio parecer demasiado didáctico cuando recuerdo que una argumentación como la que haces, con tal de justificar el carácter “evasivo, irresponsable y oportunista” del filme, no está pasando del rango de un silogismo arbitrario y a todas luces tendencioso: según tu versión, a) este año hay aniversario cerrado de la Masacre de los Independientes, b) se ha estrenado por la industria un filme que habla del racismo con un final feliz, c) hay que interpretar que el filme forma parte de una campaña oficial de silenciamiento que persiste alrededor de ese trauma nacional que no acaba de cicatrizar. Lee el resto de esta entrada

ROLANDO LEYVA Y ALGUNAS PRECISIONES NECESARIAS SOBRE “IRREMEDIABLEMENTE JUNTOS”

Hola Juan Antonio:

Para consumo interno. No lo cuelgues en el blog si no lo estimas conveniente. Estoy escribiendo un breve artículo sobre Irremediablemente juntos que luego intentaré publicar en blanco y negro, pero ahora se hacen necesarias algunas precisiones que evitarían, en todo caso, fricciones indeseadas.

Entiendo que me acuses de ligero pero estoy siendo, en el peor de los casos, completamente honesto. No encontré ningún otro adjetivo o serie de ellos, que me permitieran calificar, evaluar el filme, que es mi trabajo, supongo, como crítico y docente universitario que simula que tiene algo que enseñarles a sus estudiantes, en algún sentido.

No me siento incómodo con el tema de la racialidad en el arte, en general, y en el cine cubano contemporáneo, en lo específico. Por el contrario, el privilegio innombrable de vivir en Santiago de Cuba, un gran laboratorio étnico- racial y sociocultural en sí mismo, me concede la oportunidad de hablar con el fundamento y la experticia del cientista social y del individuo “mestizo” que a su modo, aunque no lo creas, también ha sido, y es, en la actualidad, víctima del peor de los racismos posibles, el que se enmascara o solapa tras un velo de condescendencia académica.
Soy un tipo ingenuo y optimista que quisiera que el cine cubano contemporáneo fuese el rostro visible de las transformaciones que debieran suscitarse, para el bien de todos, en el seno de una sociedad cubana cada vez más compleja, de la realidad social de una isla que, detenida en el tiempo, aspira al trance, la metamorfosis definitiva.

Cuando acuso al filme de evasivo, irresponsable y oportunista, me remito, más que todo, vamos a suponer que sea algo aleatorio o casuístico, al hecho de filmar y estrenar la cinta precisamente ahora, cuando se celebra el centenario de la masacre de los independientes de color, que como conoces, se desarrolló con todo su dramatismo en la antigua provincia de Oriente, en territorio de la actual provincia de Santiago de Cuba y zonas aledañas. Me parece demasiado políticamente correcto por no decir conveniente que desde la industria fílmica, “centralizada y democrática”, se filme el triunfo del amor idílico inter étnico de una pareja asimétrica y bicolor como la que habita el filme. No me molesta, en todo caso, que se remita la cinta a una obra teatral (aunque acusa la falta de guiones originales sólidos, síntoma inequívoco de la crisis de la industria fílmica nacional). Lee el resto de esta entrada