Archivos diarios: julio 21, 2010

VAQUEROS DEL CAUTO (1965), de Oscar Valdés

VAQUEROS DEL CAUTO
(1965)/ 30’/ D: Oscar Valdés/ P: Raúl Canosa/ G: Jorge Timosi/ F: Luis García, Jorge Herrera, Livio Delgado, Pablo Martínez, Mario García Joya/ M: Leo Brouwer/ E: Roberto Bravo/ S: Raúl García.


Una mirada a la vida de algunos de los ganaderos que hacían su faena cerca del río Cauto, en el oriente de Cuba, y que muestra el gusto de su realizador por cultivar una expresión cinematográfica que dialogue con el cine de género, y que describa al “hombre enfrentado a los trabajos de características violentas, peligrosas, duras, es decir, el hombre frente al peligro, el hombre en la aventura”. Seleccionado como uno de los mejores documentales de la historia del ICAIC.

“Considero “Vaqueros del Cauto” como mi primera película. No importa que antes haya realizado otro documental y dos cortos de ficción (éstos como co-director) y diez o doce asuntos de tres o cuatro minutos. Lo importante es que con “Vaqueros del Cauto” es donde por primera vez logro plasmar los temas que me interesan mantener en todos mis trabajos fílmicos futuros. También en cuanto a estilo es en este documental donde creo haber logrado “la manera de decir” del cine que me interesa. (…) No es quimérica la posibilidad de que “Vaqueros del Cauto” sea precursora de un tipo de cine, de acción, nacional, popular, que siendo ante todo esencialmente cubano, pero sin tratar de eludir la utilización lícita de los lineamientos clasicos del lenguaje del “western” sea exponente del valor, el orgullo profesional, la conciencia revolucionaria del vaquero cubano. Y esto de la conciencia revolucionaria ¿no es acaso un aporte muy original en esta clase de filmes? Sí, me fascina la idea de dirigir un largometraje de vaqueros. (…) En el mundo de los vaqueros encontramos todos los elementos para desarrollar los temas que desde hace tiempo nos habíamos planteado. Hay otros medios (el de los mineros, por ejemplo) donde también podríamos tratar estos temas y posiblemente lo intentaremos en el futuro. Pero, el mundo de los vaqueros nos parece de una riqueza poética y humana extraordinaria. (…) No me gusta tener que usar narración, generalmente. Pero, en el documental (donde no se puede disponer ampliamente del diálogo) es, a veces, inevitable. La “columna de la narración” de cuya importancia nos hablara Ivens, era necesario en este caso para profundizar en las ideas fundamentales del film. Yo creo, que la narración (el texto) de Timossi aporta muchísimo en este sentido. Además, está escrita en un estilo muy periodístico como conviene al carácter documental. En cuanto a cómo está dicha por el actor Sergio Corrieri, algunos estiman que lo hace con frialdad y falta de ritmo. Quizás tengan razón. Todo parte probablemente de un error de concepción de mi parte. Como la narración está escrita en primera persona (es decir, “el autor” habla de los vaqueros, es un observador, no un actor de ese mundo) consideramos que debía ser dicha sin apasionarse demasiado, con cierto distanciamiento emocional. Tal vez, por un fallo técnico de nosotros al dirigirlo y el apresuramiento conque por circunstancias especiales, fue hecha toda esta parte del trabajo, no pudimos proyectarle con precisión al narrador lo que buscábamos ni apreciar con la objetividad necesaria el resultado. Es cierto que la narración casi siempre es deficiente en los documentales cubanos. La narración cinematográfica es una “especialidad” que entre nosotros está muy poco desarrollada. Hay una técnica que actores y locutores interesados en esta “especialidad” podrían perfeccionar mediante una escuela. Esto, quizás sería una solución. (…) El cine, en el cual considero que podría tratar con más profundidad los temas que me gustan, es el llamado de ficción o argumento. Esto no quiere decir que alguna vez prefiera desarrollar alguna idea dentro del documental (tal es el caso de “Vaqueros…”). No considero actualmente el documental como una forma inferior respecto al otro cine. “Nanook”, de Flaherty, es una obra de arte cinematográfico tan bella, grande y profunda como los más nobles ejemplos del cine de ficción. Pero el cine que ha conformado mi gusto, mi inclinación cinematográfica, es el de ficción. Yo he visto muy pocos documentales y cuando concibo una idea para realizarla en el cine solo pienso en el cine de ficción. “Vaqueros…” tiene una estructura lineal más común en este cine que en el documental. Los proyectos que realmente me apasionan están por lo tanto en esta dirección del cine llamado de argumento o de ficción” (Oscar Valdés).


Premios:

Segundo Premio. IV Festival Internacional Cinematográfico. Moscú, URSS, 1965 // Medalla de Plata. VII Certamen Internacional de Cine. Documental Iberoamericano y Filipino. Bilbao, España, 1965 // Diploma de Honor. Congreso Cinematográfico Hispanoamericano (U.C.H.A.). Barcelona, España, 1966 // Copa y Premio de Honor I Festival Internacional de Cine Phnom Penh, Cambodia, 1968.

Bibliografía:
Raúl Molina. Diálogo con Oscar Valdés. Revista Bohemia del 20 de agosto de 1965, p 23 // Pedro Noa. Último encuentro con Oscar Valdés. La Gaceta de Cuba. Julio de 1990, pp 30-31 // Rebeca Chávez. Oscar en el sillón de la biblioteca. Cine Cubano Nro. 130, pp 73-74 // José Antonio Évora. Oscar Valdés o el tiempo insurrecto. Cine Cubano Nro. 133, pp 41-44 // Alberto Ramos. Rachel K, la extraña aventura de Oscar Valdés. En “Coordenadas del cine cubano 2”, p 245-263 // Mercedes Santos Moray. Tiene la palabra Oscar Valdés. Revista Cine Cubano Nro. 123, pp 11-16 // Mario Rodríguez Alemán. Vaqueros del Cauto. Revista Cine Cubano Nro. ¿?, pp 18-22 // Mario Rodríguez Alemán. Entrevista con Oscar Valdés, realizador de Vaqueros del Cauto. Revista Cine Cubano Nro. pp 23-27.