Archivos diarios: febrero 20, 2010

FERNANDO PÉREZ SOBRE EL LIBRO “INTRODUCCIÓN AL CINE”, de Luis Álvarez Álvarez y Armando Pérez Padrón

EL CINE NO SE ENSEÑA (*)
Por Fernando Pérez

Aprendí que el cine no se enseña cuando tuve que enfrentarme, por primera vez, a varios alumnos sentados en una clase y yo, frente a una pizarra, tratando de decirles… ¿qué?

Desde ese día suelo dialogar con los que se acercan al lenguaje cinematográfico, negando todo didactismo, poniendo bajo sospecha todo método absoluto y modélico, desestimando las lecciones de «cómo hacer una buena película y usted verá».

Existe, por supuesto una gramática cinematográfica. Pero no es —como en toda creación artística—una gramática cimentada en leyes, sino en principios. En mi opinión, las leyes comportan un carácter de obligatoriedad, imposición, exigencia. Los principios no. Los principios se conocen, se entienden, se integran, y por eso van con uno, con cada cineasta, con cada creador.

Interrogado sobre el lenguaje del cine, Pedro Almodóvar expresó esta idea mucho mejor que yo: «Es una forma totalmente personal de expresión. Pero si filmas siguiendo esas instrucciones, siempre acabará faltando algo. Y eso que falta eres tú, tu punto de vista, tu medio de expresión. La dirección es una experiencia puramente personal, por eso creo que el lenguaje cinematográfico debe descubrirlo uno mismo, y uno debe descubrirse a si mismo mediante ese lenguaje».

Creo firmemente en el cine de autor. No es que ignore el carácter colectivo de la creación cinematográfica, pero esa creación colectiva gira, se dinamiza y existe únicamente propulsada por la hélice íntima, personal y distintiva del director, cuya subjetividad impregna (y se enriquece) en un proceso idéntico a la inefable comunicación del director de orquesta con sus músicos. Es por eso que, en términos de creación cinematográfica, no hay para mí nada escrito.

La principal virtud de “Introducción al cine” reside justamente en que no quiere enseñar. A través de sus páginas tendremos acceso a definiciones de los principios lingüísticos del cine, como referencia para aquellos que se interesen por ellas, pero sin olvidar que cada parte constitutiva de este lenguaje pasa por la subjetividad de cada cineasta. Dirigido a un lector no especializado, este libro abre las puertas de la ilusión cinematográfica sin extinguir su misterio. Aquí se podrá encontrar la explicación de un primer plano, de un plano general, de un dolly, de una disolvencia, de un montaje paralelo, de un flash-back,de una profundidad de campo. Pero siempre con el convencimiento de que el uso de cada elemento de este lenguaje no es una simple operación técnica, sino la expresión de un sentimiento, de una emoción, de una verdad subjetiva y polivalente. Cuando Jean-Luc Godard afirmaba que utilizar un travelling era una cuestión de moral, no solo se planteaba una ética creativa, sino un uso emocional del lenguaje del cine.

Otro fascinante acierto de “Introducción al cine” es haber escogido como material de estudio a “Blade Runner”, de Ridley Scott—esa obra maestra del cine de ciencia-ficción y el cine—. En ella coinciden y se compendian los más claros y deslumbrantes ejemplos del cine de género, del cine de autor, del cine narrativo y de atmósferas, del cine todo: un surtidor inagotable de interpretaciones y referencias que los autores han sabido analizar con exhaustivo conocimiento y sensibilidad.

No es por casualidad que un libro como este haya sido gestado en Camagüey, plaza ilustrada que tanto le ha aportado a la cultura cubana. Allí la apreciación, promoción y discusión cinematográfica han encontrado un espacio abierto y enaltecedor. La continuada labor de Armando Pérez junto a Luciano Castillo, Juan Antonio García, Luís Álvarez, Olga García, Amelia Ferrá, Milagros Pedroarias, Frank Domínguez, entre otros, ha contribuido a sentar las bases para desarrollar un pensamiento complejizador y diverso sobre el sentido del cine y, sobre todo, del cine cubano. El Taller Nacional de Crítica Cinematográfica puede ser considerado como uno de los eventos más relevantes de nuestra cinematografía.

“Introducción al cine” es el inestimable resultado de ese amor por el arte cinematográfico. Recorrer sus páginas es una experiencia sugerente y enriquecedora que agradezco a sus autores.

(*) Prólogo al libro “Introducción al cine”, de Luis Álvarez Álvarez y Armando Pérez Padrón (Ediciones ICAIC).