Archivos diarios: enero 13, 2010

KAREL DUCASSE SOBRE ZONAS DE GRITOS Y SILENCIO

SEGUIR ROMPIENDO LAS ZONAS DE SILENCIO
Por Karel Ducasse

Desde hace días me sentía tentado a participar en el debate público acontecido, a raíz de los tristes sucesos del Telecentro de Granma, donde dos artistas del mismo, Juan Ramírez y Alexander Delgado, han sido cuestionados (y uno de ellos expulsado) por la exhibición del cortometraje de ficción “El grito”, de la realizadora Milena Almira, graduada como yo de la Facultad de Comunicación audiovisual del ISA. De los muchos artículos inteligentes que he leído, de Juani, Gustavo Arcos, Hannah Imbert, Tomás Piard, una de las preguntas que más recuerdo, era aquella que planteaba, ¿donde están los verdaderos enemigos de la Revolución?, lanzada creo por Delio Orozco, en su calidad de miembro de la UNEAC en Granma.

Es una interrogante ante la cuál, los artistas revolucionarios, debemos dejar bien clara nuestra respuesta. Los que vemos la Revolución como un hecho vivo y cambiante, los que la cuestionamos y la miramos a partir de la crítica para mejorarla, los que reconocemos sus errores y queremos aprender de ellos, los que exigimos transparencia y respuestas, los que pretendemos cambiar “todo aquello que deba ser cambiado”, no somos precisamente los contrarrevolucionarios. Sepan que en eso, los intelectuales y las personas honestas e inteligentes de este país, no estamos nada confundidos.

Por el contrario, aquellos que se escudan en cargos “dudosamente conseguidos”, que atacan sin el menor conocimiento artístico a verdaderos creadores, que se toman el derecho de hablar en nombre del Pueblo, y que cuidan la supuesta moral a partir de criterios mojigatos y oscurantistas, esos si son los verdaderos enemigos de la Revolución, aquellos que con su accionar del día a día, poco a poco irán logrando que este proceso pierda lo poco que de trasgresor y realista aún le quede. Si estos dirigentes no están conscientes que los actos de nosotros mismos los cubanos, pueden destruir la Revolución, les recomiendo recuerden las palabras del propio Comandante Fidel Castro en el aula Magna de la Universidad de la Habana, cuando alertaba sobre dicho peligro. De todas formas yo, estoy seguro que Milena Almira, y la mayoría de los Nuevos realizadores cubanos, agradecemos la tremenda publicidad gratuita que nos ofrecen hechos como este, y que lo único que logran es acercar a más público a nuestras obras, por supuesto a través de Medios alternativos, porque con la Televisión nacional apenas se puede contar.

Con todo este lamentable proceso, se demuestra la poca capacidad de algunos para aprender de la Historia, para no caer en viejos errores, para como dice la canción “no tropezar de nuevo con la misma piedra”. Pero ahora mismo lo pienso mejor y me auto rectifico, no es que no sepan aprender de la Historia, es que simplemente sucede, que muchas veces no les conviene, ni siquiera lo intentan, porque muchos de estos personajes toman estas medidas para cuidar posiciones y ganancias, logradas supuestamente por la noble tarea de cuidar a la Revolución de cualquier ataque. Y sigue asombrando que en un país supuestamente culto, “tantos estúpidos con poder”, sigan dirigiendo Instituciones relacionadas con la cultura y el pensamiento. Y esto lo digo por experiencia propia. Pero los refranes y la sabiduría popular no existen por gusto, parten de la Historia y la experiencia de la vida, y por eso reza sabiamente la sentencia: “detrás de todo extremista, hay siempre un oportunista”.

Dice Gustavo Arcos que quedan muchos gritos por dar y es cierto. La magnitud de los mismos quizás hoy no se mida, por la cantidad de orejas que los escuchen o de cerebros que los analicen, no debemos esperar respuestas coherentes, pero al menos si debemos tener limpias nuestras conciencias de intelectuales, sabiendo que ante tamaña desmesura no nos quedamos callados. Cuando suceden atrocidades como estas, debemos reconocer que es cierta la posibilidad de que regresen los días del Quinquenio gris o Decenio negro, increíblemente hoy, en pleno Siglo XXI. Ojalá todos los artistas se sientan identificados, y vean en este triste caso, algo que mañana le puede pasar a cualquiera de nosotros. La condición de artista o de intelectual, no se gana con una membresía en la UNEAC o algunos Premios, se gana con la actitud ante el Arte y ante la vida, se gana con la inteligencia, la honestidad y la voz. Y la condición de revolucionario no la da un cargo o un carnet del Partido, la da la voluntad de cada día, revolucionar la vida, honrando a aquellos que murieron para que nadie impusiera sobre otra persona, la tiranía de su poder.

A Juan Ramírez, Alexander Delgado y Milena Almira, mi apoyo. Y sigan creando, que a ustedes también, “la Historia los absolverá”.