Archivos diarios: diciembre 25, 2009

MARINA OCHOA SOBRE “EL GRITO”

Querido Juan Antonio:

“El grito” fue premiado por el hasta ahora último concurso Cine Plaza en el cual formé parte del jurado. Fue premiado por la indiscutible calidad, por su ingenio, por su atrevida mirada de género y por otras tantas cosas más. Fue exhibido en los cines e incluso creo que formó parte del programa de la clausura de tan importante evento.

Cuando conozco de estas cosas involuntariamente me viene a la mente el quinquenio gris, situación absolutamente trágica cuyas consecuencias estamos todavía sufriendo.
¿Con qué derecho estos censores se abrogan el privilegio de ir en contra de la política cultural del país?

¿Serán estos pobres muchachos en virtud de una hipócrita moral pequeñoburguesa y analfabetismo cultural convertidos en otros Diegos? ¿Son los telecentros parcelas de poder, ajenas a la política de unidad absolutamente indispensable para la supervivencia de la Revolución?

Los que critican materiales como éste, tienen el gusto y apreciación deformados por el abuso de telenovelas mexicanas de cuarta a los que se accede gracias a los prolíferos bancos clandestinos. Novelas plagadas de una ética mogigata de países donde la mujer es un cero a la izquierda y no ha sido protagonista de una Revolución como la nuestra. Novelas donde los machos tienen el sartén por el mango.

¿Quienes `protestaron? ¿Los machos, recontramachos?

¿Que tiene que decir el asesor nacional de los telecentros?

No hay ninguna coyuntura política que justifique actos como estos, ni oportunistas ni obtusos tienen derecho a socavar la confianza de la cultura en la dirección del país.

Desde luego, pueden elaborar argumentos “técnicos” y otros para pretender justificar la absurda metedura de pata, pero nadie se los cree, ni el tonto de Los tres Villalobos.

Confío en que muy pronto estos compañeros sean restituidos a sus responsabilidades y que se les pida perdón públicamente.

Yo por lo pronto desde mi vergüenza confío además en que los autores serán emplazados.

Este es un buen espacio para que se expliquen.

Un abrazo

Marina Ochoa

MANUEL ZAYAS DESCUBRE EN LA HABANA A OCIEL DEL TOA

“En 2003, intenté rastrear la suerte de los protagonistas de unos de los más bellos documentales filmados en Cuba, Ociel del Toa (1965), que dirigiera Nicolás Guillén Landrián. La muerte del cineasta condicionó la estructura y el contenido de mi documental sobre su vida, y en el que casi no se deja escuchar nada más que su propia voz. Después de indagar mucho, alguien informó que el joven protagonista de Ociel del Toa vivía ahora en La Habana”. (Para seguir leyendo, pinchar en el blog de Manuel Zayas).

YOELXY PILLINER SOBRE EL FESTIVAL DE LA HABANA EN CAMAGÜEY

UN FESTIVAL INSÍPIDO
por Yoelxy Pilliner López

En diciembre el cine latinoamericano está de fiesta en la Habana, pero desde hace algunos años el Festival Internacional de Cine Latinoamericano se extiende por todo lo largo (y no ancho porque este caimán es más extenso que vasto) de la Isla, así los habitantes provincianos, amantes del buen cine, tienen la posibilidad de disfrutar de tan magna cita.

Aprecio mucho los esfuerzos ingentes que realiza el ICAIC por llevar a cabo este proyecto por todo el país, y este año no fue la excepción. Sin embargo, este agramontino (y pienso que el resto de mis coterráneos y no-capitalinos) se quedó con los deseos de disfrutar de algunos de los títulos que llegaron a la Habana. A las provincias enviaron 12 títulos, de ellos un dibujo animado, pero todos exhibidos en el 30 Festival. En fin, los que tenemos hambre de cine nos comimos las sobras del pasado Festival.

Conozco y entiendo sobre los derechos de exhibición, pero considero que si ya se logró extender el Festival por todo el país, al menos los provincianos del resto de la Isla merecíamos disfrutar de algunos de los estrenos exhibidos en la Capital. Por otra parte, a este evento llegan muestras de cines de varios países no latinoamericanos (España, Noruega, Italia, Canadá etc.) que a los del Este del país también nos gustaría disfrutar. ¡¡¿Hasta cuándo vamos a continuar castigados por el “fatalismo geográfico”?!!

Otra cosa que dejó un profundo dolor en alma de este cinéfilo fue la poca divulgación que tuvo el Festival de Cine Latinoamericano en Camagüey, máxime cuando ésta cita representa el segundo evento de cine más importante de la provincia después del Taller Nacional de la Crítica. A excepción de la televisión, ningún otro medio local se encargó de promover el acontecimiento. No hubo inauguración, la ciudad no vivió el ambiente de festival de años anteriores… Claro está, nunca comparable con la capital, debido a las pocas salas de cine que existen en la ciudad. El Festival de Cine Latinoamericano en Camagüey estuvo insípido, pasó sin penas ni glorias, simplemente pasó y el público ni cuenta se dio.

A simple vista podría culparse a los medios por no jugar un rol activo en la divulgación; en cambio, la máxima responsabilidad recae en el Centro provincial del Cine de la provincia, específicamente en su cuadro centro por no prever las acciones para el éxito del evento.

Quizás el filo de estas palabras hiera la sensibilidad de algunos de los que laboran en ese centro y también en el ICAIC, personas que se preocupan y empeñan su alma para que esta ciudad continúe siendo la segunda Capital del cine en Cuba. Más que una crítica, es un llamado de atención. Sacar y ganar experiencias de las dificultades es mi intención, para que el próximo año, los hambrientos de cine, se deleiten con un sabroso Festival.