Archivos diarios: febrero 14, 2009

NOVEDADES SOBRE CINE CUBANO EN LA FERIA DEL LIBRO

La Editorial Acana (Camagüey) presentará en la Feria del Libro dos textos relativos al cine cubano. Se trata de los dos libros premiados en la última edición del “Premio Nacional de Crítica e Investigación”, convocado por la Cátedra de Pensamiento Tomás Gutiérrez Alea, y cuyos resultados se dan a conocer en el Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica.

Los libros en cuestión son “Entre el vivir y el soñar: pioneros del cine cubano”, de los investigadores Arturo Agramonte y Luciano Castillo, y “Contextos, conflictos y consumaciones. Análisis crítico del cine cubano entre 2000 y 2006“, de Joel del Río.

La presentación de estos volúmenes será el próximo miércoles 18, a la 1 de la tarde, en la Sala Alejo Carpentier de La Cabaña.

HOMENAJE A HÉCTOR GARCÍA MESA, por María Eulalia Douglas

HOMENAJE A HÉCTOR GARCÍA MESA
Palabras de presentación por:
María Eulalia Douglas (Mayuya)
Especialista Principal de Cine Cubano
Cinemateca de Cuba

Febrero 6, 2009. Sala Charles Chaplin

Me es difícil después de tantos años de su desaparición, expresar los recuerdos y los sentimientos que conservo de quien fuera, por un cuarto de siglo, más que un jefe, compañero de trabajo, maestro y guía, amigo verdadero. Hablo de Héctor García Mesa, fundador de la Cinemateca de Cuba y su director durante 30 años, hasta su muerte.

Mucho se puede decir de Héctor, profundo conocedor del cine, de inteligencia brillante, culto, trabajador infatigable, defensor a ultranza de la cultura cinematográfica y del patrimonio nacional. Bajo su dirección la Cinemateca de Cuba devino escuela de varias generaciones y fue considerada una de las más importantes de América Latina.

Su capacidad y conocimiento le permitieron desempeñarse como director, asesorar a las cinematecas del área y destacarse como miembro del Ejecutivo, primero, y como Vicepresidente, después, de la Federación Internacional de Archivos de Films (FIAF). Es justo resaltar, que además, durante 20 años diseñó la programación del Cine de Arte ICAIC (hoy Chaplin), de las sedes provinciales y del programa Cinemateca en Televisión. Desde su posición en la FIAF, dio a conocer y sensibilizó a sus colegas del mundo con las características, dificultades y necesidades de las cinematecas de América Latina.

Consecuente con sus ideas, colaboró estrechamente en la fundación de las cinematecas de Nicaragua, Panamá, Ecuador y Angola, así como en la creación del Instituto de Cine Panameño. Su profesionalismo y su labor en pro del fortalecimiento y la unidad de las cinematecas latinoamericanas lo acreditaron en el continente.

Héctor fue un hombre creativo, forjador de proyectos importantes y de sueños, algunos realizados y otros frustrados, no siempre por las carencias económicas que todos conocemos, si no mucha de las veces, por la incomprensión de aquellos que se supone tenían la facultad de apoyarlo. Sufrió decepciones, pero nunca permitió que un fracaso disminuyera su optimismo, doblegara su voluntad de crear; nunca se dio por vencido. La Cinemateca fue la razón de su vida.

Héctor, el ser humano, fue exponente de valores fundamentales, la modestia, la lealtad, la austeridad, la generosidad. Su carisma, su elegancia innata, su perenne buen humor y esa fina ironía que supo utilizar oportuna e inteligentemente; lo distinguieron.

Como todos tuvo defectos que el mismo reconocía, era habitual oírlo decir parafraseando a Joe Brown, en el filme “Algunos prefieren quemarse”: Nobody is perfect. Pero los que estuvimos a su lado sabemos que fueron más sus virtudes.

Héctor no sólo fue un hombre de cine. Desde muy joven se integró a la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, que agrupaba a jóvenes intelectuales progresistas; fue cofundador de Teatro Estudio y formó parte del grupo creador del ICAIC. Al igual que amó al cine y la cultura, amó a Cuba y su Revolución, a la que silenciosa y férreamente, prestó valiosos servicios hasta el final de su vida.

Entre las múltiples distinciones, cubanas y extranjeras, que le fueron otorgadas por su dedicación a la cultura, algunas de ellas expuestas aquí, se añade la Medalla de Combatiente Internacionalista de Primer Grado, que le fue conferida por el Consejo de Estado en 1981.

A comienzos de enero de 1990, cuando llevaba varios meses dedicado con pasión a organizar el 46 Congreso de la FIAF, que se celebraría en La Habana ese año, el intenso y agotador trabajo dañó su salud, y un inesperado paro cardiaco lo sorprendió a sólo tres meses de la inauguración. Todo se hizo como él lo planificó. Pero como una ironía de la vida, la enfermedad afectó su mente, y fue incapaz de percibir que uno de sus grandes sueños se había realizado.

Hoy nos reunimos aquí, no sólo para rendir un merecido homenaje, también estamos aquí, ustedes y nosotros, para pagar una deuda, una deuda con la memoria de esa persona irrepetible que fue Héctor García Mesa.

GRACIAS POR SU PRESENCIA