Archivos diarios: febrero 7, 2009

POLÉMICAS

Alguien acaba de preguntarme lo mismo que a veces me interrogo: ¿por qué resultan tan intrascendentes nuestros debates en torno al cine nacional? Esto intriga mas porque el nuestro es un país donde todos los años se hacen películas, todos los días se escriben artículos, ensayos y libros sobre cine cubano, se organizan talleres y eventos sobre cine cubano, se leen conferencias y/o clases magistrales sobre cine cubano, pero no se discute el cine cubano (que es otra cosa).

¿Por qué son tan poco enriquecedoras las polémicas sobre cine cubano en este país? Dije polémicas, y creo que soy demasiado generoso, pues desde los tiempos de Alfredo Guevara con Blas Roca, y luego el propio Guevara con Rodríguez Alemán por lo de “Cecilia”, no recuerdo en Cuba una buena controversia referida al cine nacional. Ni siquiera el desencuentro de críticos y cineastas en las postrimerías de los ochenta nos sirve de referente, ya que casi todo quedó en los predios del ego mal remunerado. Al igual que lo acontecido en el quinto Taller de la Crítica celebrado en Camagüey en 1997 (no cuento lo sucedido con “Alicia en el pueblo de Maravillas”, que fue torpe andanada de un solo bando, jamás polémica intelectual).

Tengo la impresión de que si alguien intentara hacer con el cine cubano lo que la Dra. Pogolotti realizó con las polémicas culturales de los sesenta, se vería obligado a copiar y pegar lo que ya existe en aquella antología. Y eso nos da la medida de hasta qué punto hemos carecido en este terreno de un pensamiento crítico sistemático. Nos hemos quedado en el inventario de opiniones personales, que hablan mejor de nuestro humor a la salida del cine, que de lo que sucede más allá de nuestros sentidos. El gesto más atrevido no ha pasado de acusar a la industria de que no ha podido superar las glorias de antaño, o los cineastas en hablar mal de los expertos, pero sin atrevernos a desenmascarar entre todos, aquellos mecanismos profundos que han coadyuvado al actual orden de cosas.

Así, polémicas que prometen ganar altura y trascender, muy pronto se frustran porque cada adversario intenta afianzarse en una posición, en vez de negociar un punto de vista superior. O se esgrimen medias verdades que al final deja todo a medio camino. La pregunta entonces sería, ¿cómo fomentar una auténtica cultura de la polémica entre aquellos que le desean el bien al cine cubano?, ¿una polémica que nos haga crecer, o por lo menos, que no mutile o anule?

Ese desafío es más complejo que descalificar o exaltar las películas que vemos en la pantalla, pues tales polémicas nos obligarían a pensar no tanto en el pasado como en el futuro. Incluso, va más allá de lo que institucionalmente nos concedan: es responsabilidad del individuo. Desde luego, se tendría que ver más cine (no solo cubano), leer más de lo que en la teoría actualmente se propone, y sobre esa base, discutir más. Quizás sea por eso que esa cultura del debate ahora mismo es una utopía entre nosotros.

Juan Antonio García Borrero

PD: LA CINEASTA ITALIANA ANNA ASSENZA SOBRE LAS POLÉMICAS EN EL CINE CUBANO

Juan:

Si se me permite participar en esta interesante tertulia, (utilizo el “se me permite” ya que yo soy italiana, y para gozar compartiendo ideas de todo lo interesante que llega a mi ordenador me toca explicar que comparto el correo electrónico con uno de los mas interesantes cineastas cubanos…. Declaro por lo tanto que no soy una ladrona de correos, Fernando Pérez muy gentilmente me permite utilizarlo porque de lo contrario no pudiera comunicar con nadie, y ya que vivo en esta isla desde hace 10 años considero que seria cruel relegarme al rol de forastera sin correo, ya que a esta altura soy extranjera también en mi país de origen, diez años de lejanía representan un tiempo considerable, creo.

No tengo otro remedio que considerarme de alguna parte de este Mundo, por lo contrario me seria negada constantemente la libertad a opinar y eso me parece cruel para un escritor, seria come cortarle la lengua a un orador, o cortarle los brazos a un remador o pudiera continuar hasta que mi causa se comprenda. No es un meterme en algo que no me concierne, quiero aclararlo, no es mi culpa si este País me hechizó y sus habitantes también, aquí estoy y no me pasa ni remotamente la idea de irme). Declarado esto que me parece imprescindible me gustaría comentar algo que quizás nada tiene a que ver con el cine, pero si tiene que ver con un programa televisivo que se da el viernes por la noche ante de la 7ª Puerta, “Vale la pena”.

Ayer, el ilustrísimo doctor Calviño nos habló del peligro que se esconde detrás de la libertad de acceder a internet, su consideración me dejó sin habla de veras, como si la culpa del egoísmo imperante de los seres humanos la tuviese ese gran invento maravilloso que la modernidad nos ha dado. Te vendrá espontáneo preguntarte que tiene a que ver ahora internet con el cine cubano y la polémica constructiva sobre ese argumento… pues para mi tiene sentido, ya que en esta época moderna nosotros los cineastas, o escritores o críticos o todos a los que nos gusta comunicar podemos finalmente hacernos conocer en tiempo real en cualquier parte del mundo y organizar tertulias interesantes desde la silla de nuestra propias casas…. hablando a rueda libre: me viene espontáneo sugerir que con impedir que la modernidad avance no se llega a ningún lugar, todo lo contrario, se logra construir una mentalidad al miedo de decir las cosas y a la clausura total de la capacidad de polemizar constructivamente….

El cine hoy en día es mas fácil hacerlo gracias a la tecnología moderna, a la era digital, lo que ante era solamente para los elegidos burgueses ahora puede manejarlo todo tipo de clase social; cualquiera ahora mismo puede documentar lo que sucede alrededor, aunque muchos pueden decir que quizás no se hace arte como se hacia ‘antes’. Cuando era jovencita escuchaba decir que la computadora le quitaría esa pátina artística a los que manejaban la maquina para escribir, o el bolígrafo, y que la cámara digital le quitaría ese ojo critico a los fotógrafos de verdad…. en fin, lo que quiero decir es que el miedo a crecer aun tecnológicamente es lo que arruina la libertad de movimiento constante, aunque no queremos verlo, todo se mueve incesantemente hacia alante, es inevitable….

Y ahora vengo al punto de la cuestión: hace un año vi una película cubana hecha por un cubano, para mi gusto extraordinaria, se trata de un documental que se llama AHORA, del distinguido cineasta Alejandro Moya, un ex joven realizador, digo ex porque ya su edad no les permite quedarse en esa etapa tan bella y en el mismo tiempo agotadora de la vida, y utilizo el termino ‘agotadora’ porque cuando se es joven todo el mundo no te considera gran cosa, eres joven y parece que no tienes derecho a opinar (ni aquí y ni allá, o sea que eso pasa en todo el Mundo ahora mismo, en estos tiempos tan oscuros, cuidado, no quiero decir que aquí no hay libertad de expresión y allá si la hay (y por allá me refiero al ‘allá’ del mundo capitalista), solo quiero aclarar que los viejos son iguales en todas partes del mundo, de arrogantes …. y yo ya soy viejita así que sé lo que digo, sin embargo confieso que tengo mucha nostalgia de los tiempos en los cuales las revoluciones las hacían los jóvenes, lamentablemente se acabaron los tiempos del Joven Martí o del joven Gramsci o del joven Fidel, o del joven Ché Guevara, o de todos aquellos que tuvieron agallas y cojones para gritar al mundo entero lo que estaba mal, a lo mejor se hicieron muchos errores, pero por lo menos se gritaba en voz alta).

Quizás aparento perderme del tema, pero te aseguro que no, llegaré al punto focal en unas lineas más abajo. Como decía hace un año que vi ese documental extraordinario, y esperaba verlo en las salas cinematográficas de todo el País, ya que esa película pudiera darle la oportunidad al cine cubano de crear una polémica constructiva aquí y ahora para no caer en las trampas del miedo y entonces seguir el consejo balbuceado del doctor Calviño de alejarse del diablo internet, (creo que balbuceaba porque ni el se lo creía), no es vetando las cosas o alejándose del tema central de la cuestión que se llega a un nivel altísimo de pensamiento, deberíamos tener confianza en la inteligencia y abrir las puertas (que son mas que 7, eso espero) de lo vetado y finalmente enseñar a utilizar la tecnología moderna y tener el coraje de decirle a la cara a Alejandro Moya por qué no se quiere mostrar esa película que hizo con sus propios recursos y con la ayuda de la tecnología moderna, ¿por qué se tiene miedo al debate? ¿Cuál es la cuestión verdadera? ¿Tienen miedo a que un director de cine pueda decir cosas que es mejor no oír? ¿Y por qué? ¿Quién decide eso?

EL PUNTO FOCAL: ¿de qué polémica se quiere debatir si se le impide a los cineastas cubanos de este tiempo mostrar sus propios esfuerzos? ¿si se le impide a la tecnología de avanzar aquí y ahora? ¿Si se tiene miedo a hablar? ¿a expresar lo que nuestros cerebros se preguntan en los sitios mas recónditos de nuestros hogares, tipo el baño o la cocina o la cama, mientras estamos acostados mirando el techo ante de dormir?. ¿Porque siempre hay alguien en la puta Historia que decide lo que se tiene que pensar y lo que no?

Estamos a un paso de arruinarlo todo por culpa del miedo a debatir. Por culpa del miedo a navegar en el mar infinito del Conocimiento… ‘AHORA’ Alejandro Moya la hizo gracias a la oportunidad que tenemos de comunicar en tiempo real con todo el globo, la hizo gracias a la capacidad que tenemos hoy en día de no quedarnos afuera de lo que sucede en el mundo entero. ¿Como pudiéramos comunicar con el subcomandante Marcos sin internet? ¿O con los ‘compañeros’ de todo el globo que trabajan por un ideal común? ¿Como pudiéramos leer las letras tramposas que salen desde la boca del nuevo Presidente de los Estados de los Poderosos? ¿Como pudiéramos debatir de cualquier cosa y no solo de cine cubano? ¿Como pudiéramos contestarte a ti sin este Blog?

Imagínate que te envío una carta por medio de un correo postal, estaríamos siempre fuera de tema…. jejejejeeje… y el pobre cartero tampoco tuviera tiempo para estar con sus queridos, ya que se la pasaría viajando paquí pa allá en el interior de Cuba…. así que Calviño debería hablar de otros motivos que contribuyen alejar los internautas de sus propios queridos.

Yo le deseo un bien infinito al cine cubano. Piezas como ‘La segunda carga al machete’ son cosas para andar muy orgullosos, o “Madagascar”, o “Fresa y Chocolate”, pieza de grandísima y exquisita sabiduría Philosofika, sin quitarle nada a todo lo mencionado por ti, Juan, que me encuentras perfectamente de acuerdo en cuanto a gusto. Me gustan todas las películas que has mencionado. Pero al mismo tiempo me viene espontáneo decir que me gustaría también debatir sobre el nuevo cine cubano, el de ahora, lo que hacen los cineastas de esta generación, pero no solamente los pocos que se ven en los lugares ‘permitidos’, mas bien todo lo que se hace aquí, aunque lo que aparenta ser basura merece ser vista, nada mas ni nada meno para agradecer el esfuerzo que los realizadores hicieron para filmar. Y para poder confrontar ideas y crecer con eso. El debate es siempre positivo, no perdamos la libertad de hacerlo, eso seria fatal para cualquier tipo de expresión artística. El Arte no puede tener ningún patrón de conducta, por lo contrario se convertiría en artesanía barata. Esto es lo que pienso yo.

Con esto creo que serán muchísimos los que me dirán que hay un lugar apropiado donde se pueden ver las películas de los jóvenes realizadores cubanos, que es por cierto la Muestra que se dará en unos días. Pero no me refiero a ese tipo de elección, que de todas formas sigue el patrón de quienes eligen cual y cual película se puede mostrar y que eso pasa en todas partes en el mundo.

Para mi y no solo para mi, la película ‘Ahora’ es una pieza exquisitamente bien lograda, nsisto que no entiendo por qué no se ha mostrado todavía al publico, sobre cien personas que la vieron, todos se han expresado igual que yo. No quiero con esto hacerle publicidad gratuita a Alejandro Moya que a mi personalmente me cae de lo más bien ya desde ‘Mañana’ y desde sus poemas extraordinarios y desde su capacidad a contribuir al desarrollo del panorama artístico de este País.

He aprendido aquí en Cuba que debo aclarar todo lo que pienso, o de lo contrario se malinterpreta lo que quiero decir, y eso no me lo perdonaría jamás. De todas formas la película ‘Ahora’ se mostrará por fin en la muestra del 24 de febrero corriente año. Lo que me deja perpleja es ¿por qué no se exhibió hace un año? ¿Por qué se le dedica espacio en un sitio inapropiado? Ya que joven ya no es hace unos años. (entre tú y yo, tuve que mostrarle la peli a Fernando para ver si podía apoyarlo, y justamente la peli le gustó también al gran Maestro que la quiere mostrar en la Muestra de los jóvenes realizadores) ¿Por qué no se le dijo la verdad en la cara a Moya cuando la presentó terminada al ICAIC? ¿Por qué el ex joven Alejandro debe pasar años en espera infructuosa y entonces ya se convirtió en adultísimo, ¿no seria genial si lo hubiesen descubierto antes? y entonces aunque aquí en Cuba se pudiera decir que tienen ‘jóvenes’ cineastas geniales?

Pues te abrazo, y si te parece bien censúrame, o lánzame en el debate de este blog tan interesante para mi.

Anna Assenza

PS: si te parece bien censurarme, te cogí en el acto de los a que le gusta censurarlo todo… jejejejeje…pero yo se que no lo haras. Tu eres de los que crean la Polemica por el gusto a gozar de la charla creativa.