DE PEDRO NOA A ROLANDO LEYVA
Estimado Rolando Leyva:
Me ha ocurrido con el tema de la crítica audiovisual en los planes de estudios de las carreras humanísticas lo mismo que con aquellas películas que vamos a ver tentados por el título y después nos damos cuenta que no eran lo que esperábamos.
No puedo asegurar que en la Universidad de Oriente se ejercite y enseñe la crítica audiovisual; pero puedo partir de la experiencia en la Universidad de La Habana, especialmente en la Facultad de Artes y Letras, donde todavía el eje principal de la carrera sigue siendo las artes plásticas como prioridad en la formación de los futuros profesionales. Y puedo decir también que lo audiovisual no es la disciplina peor tratada, pues todavía tiene un grupo de asignaturas que son recibidas por los estudiantes durante más de un curso. No ocurre igual con otras manifestaciones del arte que apenas son mencionadas o contempladas en el currículo. Algo más o menos parecido sucede en Periodismo.
Por otra parte, en ambas carreras apenas se imparten asignaturas teóricas, aunque se han dado algunos pasos al respecto. La generación actual que estudia en nuestros centros universitarios tiene a favor, sin embargo, la gran red de redes, donde -problemas de conexión aparte- encuentran espacios para publicar y dar sus criterios, y no hablo de sitios clandestinos. Un rastreo por los más leídos, puede darnos una idea de cuantos estudiantes de periodismo o de Artes y Letras están ejerciendo su criterio o, por lo menos, reportando alguna actividad fílmica. En el pasado Festival de cine de La Habana era común encontrarme con alumnos de la Facultad de Periodismo, sobre todo, buscando personalidades para hacer entrevistas y varios de ellos colaboran con el periódico del Festival o el Bisiesto de la Muestra Joven. Los de Arte son menos, me atrevo a asegurar, – por lo que te expliqué más arriba-, debido a su tendencia hacia las artes plásticas, sin dudas, en la coyuntura actual del mercado artístico nacional, más rentables.
Esto no quiero que lo entiendas como que estoy tañendo las campanas de la victoria y hago loas a la enseñanza universitaria. Todo lo contrario. La presencia de las plumas o “los teclados” recién estrenados se enfrentan a estas oportunidades con las carencias de una enseñanza universitaria que además de los problemas curriculares ya mencionados, está padeciendo de una escasez en los claustros, donde cada vez hay menos profesores de experiencia y con un currículo vitae de peso. A lo cual se suman todas las dificultades que han vivido esos jóvenes en su enseñanza primaria, secundaria y preuniversitaria.
Tus estudiantes, además, padecen las consecuencias de vivir en provincia y, aunque Santiago se llene de orgullo con todos los títulos nobiliarios que se ha ganado, incluido el de segunda ciudad de Cuba (iba a escribir Capital; pero me pareció demasiado cínico), también están condenados a formar parte de “las áreas verdes” (un toque de optimismo) que rodean la Capital desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí, y eso le agrega consecuencias extras a todas las dificultades que se han venido tratando en los escritos que se han publicado en el blog sobre la crítica.
Sin embargo, creo que esta generación puede ser la más atrevida en sus criterios, porque se ha forjado en una sociedad donde se les ha dejado claro que todo lo que deseen, tienen que “lucharlo”, que fuera de sus familias (si no se han desintegrado) nadie les va a regalar nada, y ven a sus padres enfrascados igual en “la lucha”. Son los que cantan con Ray Fernández a diario: “lucha tu yuca, taíno”, incluso para llegar a sentarse en nuestras aulas. Y eso les da una libertad y un descompromiso que no tuvieron generaciones anteriores, aunque también han aprendido muy bien como “hay que saber nadar y guardar bien la ropa”.
De todas formas creo que no todo está perdido. Jóvenes como tú y personas experimentadas como Rojas Bez, y otros tantos que quizás no conozco, demuestran que en “las áreas verdes” lejanas, se cultiva el criterio, y del ejercicio de ustedes como profesores se puede esperar siempre nuevos frutos, a pesar de las sequías, los huracanes y los terremotos.
Un abrazo,
Pedro Noa
Publicado el octubre 1, 2012 en POLÉMICAS, SOBRE LA CRITICA. Añade a favoritos el enlace permanente. Dejar un comentario.
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