UVERO (2011), de Arian Pernas y Alejandro Rodríguez

La lírica remembranza de Uvero

Por: Antonio Enrique González Rojas

En cada plano, movimiento, animación y efecto del documental Uvero (Arian Pernas y Alejandro Rodríguez, 2011; Premio ala Mejor Animación en la 11na. Muestra Joven del ICAIC) la nostalgia impulsa a los realizadores a re-crear la mística bucólica de un lugar de ensueño, no conquistado por el ser humano hasta la deformación de su paisaje y la contaminación de su entorno, sino orgánicamente imbricado el homo sapiens con sus palafitos y muelles rústicos como un factor ambiental más, en pos de existir al son de la sinfonía natural de estos “baños” ubicados en la costa norte villareña.

La obra se sumerge en una marisma de recuerdos felices de una época beatificada por el tiempo pasado que siempre fue mejor. Más que dialogar con la memoria, los testigos y descubrir historia, los jóvenes creadores articulan desde la contemplativa y melancólica añoranza un viaje al pretérito no vivido, fosilizado en las añosas ruinas del lugar y las risueñas fotografías deterioradas hasta lo fantasmagórico.

El valor intrínseco de los muy básicos recursos CGI (a veces parece el mero SketchUp) empleados para resucitar el rústico caserío de naturaleza claramente veraniega, no amerita muchos lauros dado el espectacular desarrollo de este apartado en el mundo y otras dignidades conseguidas en la propia Cuba como el ganador de la categoría en la 10ma. Muestra: La muerte del hombre justo. Capítulo 4 (Adrián Replansky, 2010) y su contrincante Invertebrados (El Muke, 2010), ambos muy superiores técnicamente.

Uvero busca entonces trascender tales evidentes deficiencias desde una voluntad poética que demarca su atipicidad respecto al documental cubano convencional, depositando en las imágenes históricas, las reconstrucciones virtuales y la fotografía toda la capacidad de comunicar sentido. Delata una narración casi errabunda que da la idea de una subjetiva primera persona quien fisgonea en las aguas, piedras, maderos y fotos pasadas, reconjugando en su mente los disgregados elementos naturales y artificiales. La expresividad lírica se aleja de toda consabida “objetividad” expositiva o descriptiva sin abandonar el rigor reconstructivo de las arquitecturas locales.

El dueto Pernas-Rodríguez busca con esta perspectiva emotiva, casi sentimental, ganar la complicidad del espectador, involucrarlo en la melancólica reminiscencia que es Uvero todo y así echar a vagar por los rústicos muelles, portales y los anónimos navegantes estivales.

Bastante atípico es que un material como este prevalezca en el apartado de Animación dela Muestra, normalmente ocupado por ficciones o videos-arte, como bien pudiera catalogarse el mencionado material de Replansky, a la vez que valida para Cuba las posibilidades de la animación como técnica accesoria para implementar obras de no-ficción, algo ya harto empleado por los infinitos audiovisuales de los Discovery, History y Geografic Channels, carentes no obstante en su gran mayoría, de los primados propósitos poéticos que guiaron a estos jóvenes realizadores.

About these ads

Publicado el julio 11, 2012 en DIBUJOS ANIMADOS, DOCUMENTALES CUBANOS. Añade a favoritos el enlace permanente. Dejar un comentario.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 581 seguidores

%d bloggers like this: