VIOLETA NÚÑEZ SOBRE EL OFICIO DE HISTORIAR EL CINE EN LATINOAMÉRICA
Mi querida amiga y colega, la historiadora peruana del cine latinoamericano Violeta Núñez, me envía esta reflexión que discute algunas de las tesis manejadas por Ana López y el que suscribe, en cuanto al oficio del historiador. Como ella misma reconoce, es un tema que merecería un debate más extenso, pero por lo pronto lo cuelgo, toda vez que puede animar a otros colegas a sumar sus puntos de vistas.
JAGB
Querido Juani:
¿Qué es hacer historia del cine?
Sí, estamos de acuerdo que en América hemos avanzado en el trabajo del quehacer histórico del cine latinoamericano. Sin embargo, el análisis de los films, no es precisamente un trabajo de historia. El análisis de los films, es un trabajo de análisis de los films.
Claro está que en nuestra América hemos tenido que ir de a pocos. En un principio se hizo necesario que el trabajo de historia haya sido la recuperación de filmografías, fichas técnicas de las películas, elaborar carteleras, etc. Este es un trabajo medio pesado pero hay una necesidad real de hacerlo pues debíamos saber de lo que estábamos hablando. Una ficha técnica expresa la complejidad del proceso cinematográfico, no solo saber cuánta gente se necesita para una peli sino quienes participaron y en qué áreas. Una ficha técnica te da información de las relaciones, carencias, formas de producción de una cinematografía. Es decir no es un hecho netamente purista ni cosa por el estilo. Es una herramienta que te va a permitir múltiples entradas de análisis y múltiples lecturas. Recuperar las carteleras va por el mismo camino, puedes saber el tipo de películas exhibidas, la masa de películas que circula, y cómo se crean los circuitos, puedes indagas y conocer el gusto, etc, etc, etc…
Ojo, acá no estamos en contra del análisis de los films pero el trabajo de historia es un hecho mucho más amplio. Hasta donde puedo entender, los historiadores intentamos encontrar y explicar las relaciones del hecho social llamado cine con la sociedad en donde se desarrolla explorando las áreas de producción, exhibición y consumo. En nuestros países este trabajo no es muy amplio. Muy pocos han abordado de esta manera el hecho cinematográfico.
Claro, decirlo así es muy genérico y no aportamos mucho. Pero a los historiadores del cine nos interesa saber por ejemplo, cómo llegó el cine y se expandió por América, la patria grande. Nos interesan las salas de cine, su arquitectura, las sensibilidades e intercambios ocurridas en ellas. Nos interesa cómo el cine se metió en la cabezota e imaginarios de la muchachada y les cambió la vida y/o como la muchachada cambió el mundo del cine. A los historiadores nos interesa saber por qué y cómo a los cineastas les gusta y/o prefieren hacer tal o cual tipo de cine, porque ello expresa el universo del cineasta y su concepción del mundo. A los historiadores nos llama la atención las redes económicas que el fenómeno cinematográfico desarrolló y sigue haciéndolo, las formas de intercambio económico. A los historiadores nos interesa la censura porque expresa un montón pero un montón de cosillas de la sociedad que la ejerce: inhibiciones, predilecciones, desajustes, anomias, etc, etc, etc.
Nosotros consideramos que el cine es algo mucho más que los géneros cinematográficos y el análisis de los films. Y, así, pues, a los historiadores del cine nos llama la atención un sinnúmero de preguntas que nos vamos haciendo y que, mediante la ayuda de las musas del caso, intentamos dar respuesta. Ahora bien, ¿qué respuesta ofrece tal o cual historiador a tal o cual fenómeno? Allí, allí mi querido Juani, ¡está el detalle!
Vuelvo a decir que el análisis de los films, es interesante pero esa chamba ha sido de los críticos, no la de los historiadores. Que hayan mezclado ambas cosas también nos interesa a los historiadores porque expresa el sancochado que mucha gente tiene en relación al cine. El sancochado en mi país es una delicia culinaria. Un platillo que lleva de todo. Sabe rebién. En el Perú usamos la palabra “sancochado” cuando queremos expresar que se ha mezclado un montón de conceptos que aparecen muy bonitos que no tienen nada que hacer entre sí.
Sé muy bien, mi querido Juani, que este es un tema para charlarlo más, obtener otros puntos de vista, intentar llegar a puntos de encuentro y, de ser posible, resolver los desencuentros. Sin embargo, creo que el texto de Ana López debió referirse al trabajo de la crítica de cine ocurrido en América, más que al trabajo de la historia del cine efectuado. En mi opinión son dos campos que tienen características comunes, pero diferencias específicas.
Comparto mi opinión con otros compañeros de América para que si desean aporten sus opiniones. El texto original de Ana López lo pueden encontrar en Facebook, en la página de Juani “La pupila insomne”.
Abrazos,
Violeta Núñez
Publicado el junio 14, 2012 en POLÉMICAS. Añade a favoritos el enlace permanente. Dejar un comentario.
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