UN TEXTO DE ANIA FRANCOS SOBRE LOS DOCUMENTALES CUBANOS, ESCRITO EN 1961

Este texto publicado por la escritora Ania Francos (1938-1988) en el folleto “Documental” (Nro.4, junio de 1961), puede ser revelador de diversas tensiones.

Por un lado, nos pone en contacto directo con esa disposición afectiva que marcó en un sinnúmero de jóvenes de izquierda la esperanza depositada en la Revolución cubana que en aquellos momentos nacía. Creo que ese estado de ánimo colectivo es importante tenerlo en cuenta, toda vez que, a diferencia de los libros que pensamos y escribimos de modo racional los investigadores, los procesos sociales se viven de acuerdo a los convulsos y variables estados de ánimos, y al cálculo que propician los intereses individuales sobre la marcha vital.

En tal sentido, un historiador podrá entender un poco mejor los procesos remotos que describe si, antes de juzgar los acontecimientos de un modo general, intenta ponerse en la piel de los individuos de la época. No tanto en la cabeza de cada uno de ellos, como en el corazón, que gracias a Pascal ya sabemos que tiene razones que la razón ignora.

¿Por qué despertó tanto entusiasmo entre cineastas de izquierda la Revolución cubana? He intentado escrutar en esas motivaciones en un libro que titulé Intrusos en el Paraíso (Cineastas extranjeros en el cine cubano de los sesenta), pero es obvio que mi visión del fenómeno siempre será incompleta, al faltar la vivencia íntima. Es cierto que contamos con las películas, con las declaraciones, pero eso no da idea de lo que ocurría en el mundo interno. De allí que resulte tan importante que nos esforcemos por cotejar los documentos públicos con los privados. En el caso que nos ocupa, resulta reveladora la carta que le escribe Titón a Ania con fecha 26 de marzo de 1964, publicada en el epistolario de Alea, donde entre otros asuntos apunta:

“La época en que tú estuviste aquí (Playa Girón) marcó el punto más alto de entusiasmo revolucionario. Se estaba con la Revolución por razones emotivas principalmente. A partir de entonces, se mantiene uno con la Revolución cada vez más por motivos racionales. No hay que sentir tanto. Es preciso comprender. Y se está con la Revolución porque se es inteligente o porque se tiene un espíritu conformista. Desgraciadamente, el nivel intelectual general no creo que sea tan alto. Y el conformismo es pasto para los dogmáticos”.

Y aunque buena parte de la izquierda siguió apoyando el proyecto revolucionario, hacia mediados de esa primera década comenzaron a advertirse algunos distanciamientos y rupturas, sobre todo cuando en 1971 tiene lugar en La Habana el arresto del poeta Heberto Padilla. Ya para entonces, el corazón comenzaba a ceder su hegemonía, y se le reclamaba a la razón esa gestión crítica que se supone distinga al intelectual público en su entorno.

Juan Antonio García Borrero

DOCUMENTALES CUBANOS

Por Ania Francos

Cuando, en París, Joris Ivens me habló del cine cubano, yo estaba impaciente por conocerlo. Por varias razones: primero, era un cine nacional naciendo. Después, Ivens me decía (empleo sus términos): “la escuela documental es muy interesante”, y para mí no hay nada más importante que los documentales. Como pensaba en la Revolución Cubana, en lo que ella tenía de particular, de personal, me decía que el cine cubano no podría dejar de ser, él también, personal, original, lleno de imperfecciones técnicas, pero efervescente y progresivo…

… Y debo decir que la realidad no correspondió a lo que yo esperaba. Quizás no he visto todo, o he visto mal, pero no hay prácticamente un documental que haya retenido mi atención y del que yo pueda decir: “este plano jamás lo olvidaré”.

Sé que existen problemas particulares que el Instituto debe resolver: producir lo más rápidamente posible, construir en el aire, a pesar de la inexperiencia, y –como todo en Cuba-, aprender trabajando. Pero me parece de todos modos que los elementos que forman el Instituto no son conscientes, o no tienen la madurez  necesaria para vivir como cineastas este momento extraordinario que es la Revolución Cubana…

Empiezo por El Negro, de Eduardo Manet. El film es bonito, agradable, como un buen disco de jazz europeo. Pero un film sobre el racismo que es bonito, es grave. Carece singularmente de fuerza. Evidentemente, entre los otros documentales, El Negro parece acabado, terminado. Se ve que está hecho por un hombre de gusto cultivado, que sabe lo que es cine, o por lo menos que ha leído mucho o visto muchas películas. La secuencia que habla del racismo en los Estados Unidos, es la mejor, la más de acuerdo con el temperamento de Manet. Pero, en fin, el racismo en Cuba es otra cosa, ¿no?

El documental que me parece mejor es Asamblea General. Es verdaderamente un documental extraordinario, extra-cinematográfico… Pensaba esto desde hacía un mes, pero después que asistí a la concentración del Primero de Mayo, lo pienso doblemente. Asamblea General reúne todo lo que puede actualmente significar la fuerza del cine cubano. Momento histórico, relación entre el tipo físico, la forma particular de expresarse de los cubanos y ese momento de su historia… No he tenido razón al decir que no hay planos inolvidables en los documentales cubanos. Para mí, Cuba será esto…

Creo que después he debido ver Tierra olvidada de Oscar Torres. Es el documental mejor construido. Quizás porque el realizador se conforma con hablar de un tema particular. “La dura condición de los carboneros en la Ciénaga de Zapata”. Raros son los realizadores jóvenes que sienten el verdadero valor del documental. Para la mayor parte, el documental no es más que un pretexto. Es el “pre-largometraje”. Así, se quiere decir todo-sobre-todo. Todo sobre Cuba. Todo sobre la Revolución. En cuatro rollos, evidentemente. ¡Y es largo! ¡Y esto no quiere decir nada! Me pareció también (aunque la voz del narrador es tan particular que hace aparecer molestos todos los textos) que éste trataba de dialogar con el público. Cosa rara entre los cortometrajes cubanos…

…Pero, una vez más, el film es demasiado largo. Creo que la fuerza del documental es la libertad que ofrece a los cineastas. Se diría que la mayor parte de los jóvenes tienen miedo de esta libertad. Ellos se hacen cargo de todos los inconvenientes del largometraje. Contar unas pequeñas historias sicológicas, crear unas situaciones, etc. Si la nombrada “Nueva Ola” ha podido existir, es gracias a la escuela de cortometraje. Si Godard en Sin aliento utiliza la elipse, es gracias a los innumerables cortos en 16 mm que realizó previamente. Si Hiroshima mi amor es Hiroshima…, es también gracias a Noche y niebla, Las estatuas también mueren y muchos otros cortometrajes de Resnais. Hiroshima no es, en definitiva, más que un largo documental sobre el amor, el olvido, la guerra y la muerte.

Pero volvamos al cine cubano. He visto Carnaval de Massot y Canel, del cual yo esperaba mucho. El carnaval en Cuba… filmado por dos realizadores de veinte años… Esto hubiera podido ser una desmitificación del carnaval, junto a lo que este tiene de particular en Cuba, durante la Revolución.

Pero Faustino y Joe se han conformado con filmar las carrozas, poniendo por momentos un cuentecito de amor de los más banales. Con la sola palabra Carnaval se piensa en las innumerables posibilidades que el tema ofrece a un cineasta… ¡Qué libertad para la cámara!, ¿no?

Los créditos en animación me gustaron mucho. Es cierto que de esto debe ser Jesús de Armas el responsable. No todo está perdido. Hay un carnaval cada año y Faustino y Joe volverán a empezar. Lo que me inquieta es que el film tiene muy lindos planos, pero absolutamente gratuitos…

Se piensa a menudo que la belleza en el cine son unos planos muy pulidos. Es absolutamente lo contrario. La belleza en el cine es el movimiento, la rapidez de la visión, la frescura. Los raros planos que han envejecido de Einsenstein son aquellos por los que uno siente deseos de decir: “¡qué bellos!”.

Esta tiera nuestra, de Gutiérrez Alea hubiera podido ser muy bello documental. Hay amor a la tierra cubana, a los guajiros –o por lo menos, el film parece decirlo-. Es un film hecho con sensibilidad, con inteligencia. Pero el realizador no supo contenerse; él también quiso decir demasiadas cosas. El film podría ser reducido a la mitad.

Lo que hay de maravilloso aquí es que los documentales son bellos por momentos, a pesar del cineasta. La realidad cubana, los rostros de los campesinos en contraste con la naturaleza son super-cinematográficos: ¡qué suerte tienen ustedes, cineastas cubanos!

No sé quién me dijo ayer que debía volver a ver Patria o Muerte, de Julio García Espinosa. Recuerdo el final del desfile con los cantos revolucionarios. Eso era bueno. Voy a verlo de nuevo.

Ayer vi un pequeño cortometraje que me animó mucho: La montaña nos une de Jorge Fraga. Es corto y subjetivo. Fraga nos habla de las maestras voluntarias y su visión es muy personal, lo cual es raro. Se tiene la impresión de que la Mina del Frío es un sitio extraño entre las brumas, y que sus muchachos y muchachas en lo alto de las lomas son los pioneros de una Nueva Era. Se me dice que Fraga hizo el film en dos días. Hubiera podido hacerlo en veinticuatro horas: él supo ver. Ante todo, para un documentalista, es necesario poseer dos ojos –y una deformación de la vista no es inútil-. La edición, la música, hacen de este pequeño corto un ejemplo de lo que deberían ser los documentales cubanos de hoy. La voz del narrador, una vez más, es ridícula.

Si yo fuese Alfredo Guevara, enseñaría el funcionamiento de la cámara a cada realizador… y a toda vela. El departamento más importante sería el Noticiero, el cual estaría a la altura del Documental. Dispersaría esa bella juventud por toda la isla, y ellos volverían con material suficiente para crear diez cinematecas.

Nadie se acuerda hoy de un largometraje hecho sobre la Guerra de España. –Por quién doblan las campanas-, pero Tierra de España, tomado sobre lo vivo, quedará para siempre como La Guerra de España.

Cineastas cubanos, ¡qué responsabilidad tienen ustedes! Conozco muchos cineastas europeos que envidian esta suerte: tener una cámara, en 1961, en Cuba.

(5 de mayo de 1961)

Tomado del Folleto “Documental” Nro 4, La Habana, junio-1961, pp 1-3

About these ads

Publicado el mayo 8, 2012 en DOCUMENTALES CUBANOS. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Muy interesante esta carta, , Gracias ¡¡
    Solo una opinión mía, como ves en esta carta “se habla”, por no decir, “se critican”,una serie de Documentales del principio del ICAIC que conocí en su momento, eran los años de la génesis de ese nuevo proyecto de la Revolución. Obviamente, aun las diferentes tendencias, gustos, posiciones, amores, desconocimientos, etc, en el arte del cine, aun estaban dispersos en esa juventud que nacía en ella , En mi opinión, como dije anteriormente, esta situación comenzó su crecimiento y su largo camino a llo que fue después, con el nacimiento del Noticiero ICAIC, pues ni siquiera ENCICLOPEDIA POPULAR pudo lograr lo que el este llegó a hacer dentro del Lenguaje y la narrativa, Fué a partir de documentales de Santiago, Nicolasito, Octavio, Oscar, Bernabé, Bernaza, Enrique y otros, que el género documental se hizo adulto. Fueron los años del 65 al 70, Ahora al paso del tiempo, pienso que ese fue el despegar de nuestro Documental. Digo yo¡¡, Independientemente de las siempre notables excepciones.
    Un abrazote

  2. Juan, Ania no era palestina, sino judía francesa…

  3. Gracias, Fausto. Ya suprimí lo de palestina. Aprovecho para pedir ayuda, y si alguien tiene alguna información biográfica de ella, mucho lo agradecería. Acá en Camagüey no tengo acceso a ninguno de sus libros, y al parecer fue importante para el grupo en el que Titón se movía. Abrazos,

    JA

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 595 seguidores

%d bloggers like this: