LOS BOLOS EN CUBA Y UNA ETERNA AMISTAD… (2010), de Enrique Colina

A propósito de “Bolos…”

Por Ana Busquets

Para mi, una niña de doce o trece años, la colaboración y hermandad de los pueblos del campo socialista comenzaron una tarde en que mi padre llegó a casa diciendo que algunos técnicos extranjeros habían llegado a Manzanillo para colaborar como asesores  en su empresa, y el había prometido a uno de ellos que yo ayudaría a su hijo en las tareas de la escuela, y con el idioma español.

–Se llama Cristo—dijo mi padre sonriente, y a mi el nombre me pareció una alegoría. Con el tiempo supe que se llamaba Stilian Hristov, y Cristo era el apellido búlgaro cubanizado.

A la distancia de mas de 45 años, la visión de Los “bolos” en Cuba y una eterna amistad…,documental del realizador Enrique Colina, no hizo mas que reavivar aquellos recuerdos de mi amigo Stilian a quien, para abreviar y cubanizar su nombre, todos llamábamos Chichi.

Porque, para nosotros,  bolos eran todos, no importa de que parte de la geografía de Europa del Este llegaran: eran bolos. Búlgaros, checoeslovacos, húngaros,  o soviéticos, ninguno se salvaba del calificativo, ya fuera despectivo o cariñoso.

El documental, valiéndose de entrevista y recuerdos de primera mano del hombre de a pie, nos lleva de vuelta a una época en la que estábamos muy lejos de imaginar que aquellos amigos tan poderosos, que incluso podían llegar al cosmos, desaparecerían de un plumazo, dejándonos a merced de un mundo unipolar, cada vez más cruel.

El realizador nos lleva con destreza de la sonrisa a la lágrima, mostrándonos facetas desconocidas de aquel universo que nos parecía modelico y maravilloso, lleno de “abundancias” que podrían, siempre que trabajáramos con ahínco, suplir todas nuestras carencias. De ahí que la mayoría de los entrevistados recuerdan aquella etapa y sus “bondades”  con añoranza.

Como en la mayoría de sus documentales, el director nos entrega una visión crítica de la realidad, matizada con simpáticos toques de humor inteligente que a veces rozan el sarcasmo.

El socialismo de Europa del Este se desmerengó, los países quedaron navegando al pairo, el Muro de Berlín fue derrumbado, los bolos nos abandonaron a nuestra suerte mientras el mundo sigue cambiando y casi nunca para bien, pero para nosotros siempre quedará en la memoria la época en que creímos que aquel, y no otro, era nuestro modelo a seguir.

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Publicado el marzo 22, 2012 en DOCUMENTALES CUBANOS. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. F. Echevarria.

    Sentida y bella crónica sobre una época ya lejana pero que -en cuanto se refiere a la amistad- ha dejado un hermosísimo recuerdo entre todos nosotros quienes, ya pasados cerca de cuarenta años, nos volvemos a reencontrar con el mismo amor de ayer y como si fuera ayer. Gracias Anita, por estas palabras. Ahora trataré de encontar el documental que aún no he tenido el placer de ver.

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